miércoles, 3 de septiembre de 2008

Inteligencia y buenas respuestas. Lucas 2:41-48

“Iban sus padres todos los años a Jerusalén en la fiesta de la pascua; y cuando tuvo doce años, subieron a Jerusalén conforme a la costumbre de la fiesta. Al regresar ellos, acabada la fiesta, se quedó el niño Jesús en Jerusalén, sin que lo supiesen José y su madre. Y pensando que estaba entre la compañía, anduvieron camino de un día; y le buscaban entre los parientes y los conocidos; pero como no le hallaron, volvieron a Jerusalén buscándole. Y aconteció que tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndoles y preguntándoles. Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas. Cuando le vieron, se sorprendieron; y le dijo su madre: Hijo, ¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con angustia.” Lucas 2: 41-48

Esta fue una situación como la que pasan muchos padres con sus hijos. Que de repente se les desaparecen de su vista pero meditemos un poco, cuando se nos desaparece un hijo de nosotros en la calle por unos minutos entramos en una angustia indescriptible, ahora imagínate ¡tres días! Sinceramente creo que María y José ya estaban desesperados por no encontrar a su hijo. Esas noches sin su hijo debieron haber sido interminables. Yo creo que durmieron muy poco.

Lo curioso es que la reacción de José y María fue la misma que la de muchos padres de hoy, cuando vieron a Jesús, lo primero que hicieron fue regañarlo, y fíjate que le dice “Hijo, porqué nos hecho así…” inmediatamente le echó la culpa a su hijo, igual que hacemos los padres de hoy. En esa edad la responsabilidad es de los padres. Porque los doce años es una edad de transición, es una edad donde los padres deben estar tanto o más al pendiente que cuando tenía 3 años. Esa edad de la adolescencia necesita a los padres muy de cerca. Pero cuando nos sucede algo así, actuamos inmediatamente echándole toda la responsabilidad a los hijos, No les decimos “perdóname que te perdí de vista” sino que inmediatamente igual que María decimos “¿porqué me haces esto?”. Vemos que José y María eran tan humanos como tú y como yo.

Analizando el versículo 47 dice que se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas, la palabra que se usa en este pasaje es "sunesis". que quiere decir rapidez de aprensión. El Nuevo Pacto usa dos términos para entendimiento; prhonesis y sunesis. La phronesis representa el lado práctico de la mente. Mientras que sunesis el lado que analiza y discierne. Por lo que podemos ver mas panorámicamente cuando conocemos el término de la palabra. Así que parafraseando el versículo lo podemos leer así: se maravillaban de su capacidad de analizar y discernir. Jesús a su edad ya tenía una buena dosis de analizar la Palabra y de discernirla. Tanto que los que lo escuchaban se maravillaban.

En lo particular creo que estas dos porciones en nuestro entendimiento deben ser desarrolladas desde que somos pequeños, tanto en lo natural como en lo espiritual. Analizar y discernir. Porque nos van a ser de gran utilidad en nuestra vida. Para mi esta es la razón de porque tantos cristianos metemos la pata muy seguido, por carecer de estas dos características que Jesús ya tenía a los doce años.

Analizar dice el diccionario es el estudio minucioso de una obra, de un escrito o de cualquier otro objeto de estudio intelectual. En otras palabras deberíamos tener el hábito de estudiar minuciosamente la Palabra. Y el diccionario dice que Discernir es Distinguir una cosa de otra, en otras palabras distinguir entre el bien y el mal. Entre la verdad y la mentira, parece ficción pero muchos cristianos no tienen la capacidad de distinguir entre su mano derecha de su mano izquierda. Si podemos desarrollar estas características en nuestras vidas desde temprana edad nos vamos a evitar muchos problemas.

También dice que se maravillaban de sus respuestas. y no es otra cosa que el resultado de ser analítico y tener buen discernimiento para dar buenas respuestas, de igual manera, cuando los cristianos demos buenas respuestas el mundo se va a quedar maravillado. La inteligencia (la sunesis) y las buenas respuestas siempre hacen que el mundo se maraville.

Armando Carrasco Z.

lunes, 25 de agosto de 2008

Gracias por tu Gracia. Lucas 2:40

“Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.” Lucas 2:40

Bueno, ya vimos en el estudio anterior que todo lo que nace tiene un rumbo de crecimiento y de fortalecimiento. Y vimos también lo importante que resulta llenarse de sabiduría en dicho proceso, pero hoy veremos que de nada sirve crecer y ser fuerte y sabio si no tenemos la gracia de Dios sobre nuestras vidas.

Aquí, en este pasaje dice la gracia de Dios era sobre él. No dice que se esforzó por tener la gracia de Dios, dice que la gracia estaba sobre él. En la Nueva Versión Internacional dice “…y la gracia de Dios lo acompañaba” qué tremendo. Gracia es un regalo de Dios que no merecemos, según el diccionario de la Real Academia española de la lengua dice: Don o favor que se hace sin merecimiento particular; concesión gratuita. Es un regalo por vía de la concesión gratuita. No se tiene que pagar nada, no se tiene que hacer nada para recibirla, Dios da la gracia y punto.

Ahora bien para entender un sesgo de lo que quiere decir este pasaje cambiaremos la palabra gracia por la palabra “favor”, por lo que leeríamos : “y el favor de Dios era sobre él", de hecho en la traducción de Dios habla Hoy dice : “y gozaba del favor de Dios” Esto nos permite ver que Jesús contaba con el favor de Dios. No sólo crecía, no sólo se fortalecía, no sólo se llenaba de sabiduría sino que contaba con el favor de Dios. Cuando nos enteramos de personas que cuentan con el favor del gobernador o con el favor del jefe, que son personas que tienen todo el respaldo de quien le da el favor. Imagínate contar con el favor de Dios. Creo que lo que debemos a prender es a crecer en la gracia, como decía Pablo. Porque sin la gracia somos nada.

La gracia es lo que activa el crecimiento y fortalecimiento. NO hay crecimiento sin la gracia, no hay fortalecimiento sin la gracia aún en el mundo natural se necesita del favor de Dios para vivir. Es el motor de arranque y es el motor de mantenimiento en nuestras vidas. Si tu ministerio, si tu negocio o si tu familia están creciendo y fortaleciéndose, enfócate en cuidar ese crecimiento y da las gracias entendiendo que todo es por gracia. Sin la gracia, no se mueve nada.

Por otro lado podemos concluir que la gracia promueve la sabiduría. Una persona que ha entendió la gracia empieza por buscar ser sabio. Una persona que conoce de la gracia sin el entendimiento de sus propósito fácilmente tergiversa la enseñanza para obtener una licencia de abuso de autoridad. Pero cuando se te abre el entendimiento de la gracia, una de las primeras cosas que buscas es la sabiduría.

Ahora bien, los tres primeros puntos son muy notorios. Cuando algo que nace crece y se fortalece se nota todo mundo se da cuenta, cuando alguien es sabio todo mundo se da cuenta. Pero sucede algo muy curioso, cuando alguien o una empresa o congregación crece, el primer comentario es alabar a la persona o empresa que está creciendo y se dicen frases como “es muy listo” ó “es muy trabajador” ó “es que ora mucho” haciendo totalmente a un lado la gracia. Cuando vemos que alguien crece tendemos a admirarlo a él en lugar de ver quién le da la gracia para llegar a donde está. La gracia es el principal factor de crecimiento. Debemos tener ojos capaces de verlo. Por que sucede que hasta los que empiezan a crecer…ellos mismos creen que por sus habilidades llegaron a donde han llegado, muchos de ellos ni siquiera le dan gracias a Dios por sus vidas, creen que por sus talentos han logrado hacerlo. Una buena pregunta para valorar la gracia en nuestras vidas es ¿Te gustaría que oráramos para que Dios aparte de ti, su gracia por un sólo segundo? Pensarlo nos daría una proporción correcta de lo mucho que significa la gracia en nuestras vidas y lo mucho que dependemos de ella.

La gracia activa el crecimiento y fortalecimiento. La gracia promueve la sabiduría. Lo único que resta decir es gracias por tu gracia.

Armando Carrasco Z.

lunes, 11 de agosto de 2008

Crecer y Fortalecerse. Lucas 2:40

“Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.” Lucas 2: 40

Hay mucha enseñanza en este pasaje. Primero dice que “el niño crecía y se fortalecía” A la manera natural de ver las cosas pues sólo podemos ver que su infancia se desarrollaba como todos los niños normales. Es un principio bíblico de que todo tiende a crecer. Es anormal que un niño no crezca. Lo normal es que crezca y se fortalezca. Cuando una empresa sea cual sea “nace” su paso natural es crecer, por puro principio bíblico y natural. Una congregación , un negocio, una asociación, lo que sea lleva este principio de crecimiento. Es anormal que algo que nace no crezca. Es anormal que algo que nace no se fortalezca. Por eso debemos buscar que nazcan cosas. Porque todo tiende a crecer y fortalecerse.

De igual manera con las cosas de la carne, si tú dejas que algo que “nace” en tu vida, un hábito, un pensamiento, una relación ilícita, lo que sea si lo dejas allí, su ruta natural es crecer. Aquí debemos aprender a abortar lo que viene en camino. Porque si lo dejas crece y se fortalece y después es más difícil sacarlo de nuestras vidas.

En ambos casos es necesario la “mirada de padre” porque cuando se es niño se necesita de los padres al 100%. En esta etapa de su vida Jesús necesitó de unos padres que cuidaran su crecimiento y desarrollo. Al igual nosotros cuando vemos nacer algo debemos cuidar su desarrollo y si es de la carne debemos evitar su crecimiento.

Pero quiero que se te quede bien grabado: La ruta natural y bíblica de todo lo que nace es crecer y fortalecerse, conociendo este principio te puede ayudar a desarrollar tu fe y desarrollar “tus ojos de padre”. Y ver grandes proyectos de Dios empezar con algo pequeño hasta convertirse en enormes obras. Y lo mismo ver una trampa que puede destruir a miles y destruirla a tiempo.

Por otro lado dice que se llenaba de sabiduría. Sabiduría es saber poner en práctica lo has aprendido. Por lo que implica conocer algo. No puedes tener mucha sabiduría si no te aplicas a estudiar los principios de la Biblia. Por el lado opuesto puedes llenarte de mucho conocimiento bíblico pero si no sabes cómo ponerlo en práctica eres carente de sabiduría. Por lo que podemos ver que Jesús no sólo estudiaba la Biblia sino que se llenaba de la sabiduría para poder ponerla en práctica. Conocía muy bien el sistema político de su tiempo así como la economía que se movía. Hizo muchas referencias al dinero y a la política de su tiempo. Tenía un conocimiento de las cosas y cuando había que comentar algo lo hacía con mucha sabiduría. Fueron palabras y frases que llevaban mucho filo, cortaban a cualquiera que las oía. Decir algo sólo por conocerlo es muy diferente a comentar algo con sabiduría. Dos personas pueden hablar del mismo tema con el mismo grado de conocimiento, pero uno de ellos le agrega sabiduría y la diferencia es abrumadora.

Esta es un área donde debemos agregar a aquello que estamos viendo crecer. Cuando abres un negocio o una congregación, su rumbo natural es el crecimiento. Y aquí está lo importante: En ese lapso de crecimiento debes checar que esté llenándose de sabiduría. Para que cuando crezca y se desarrolle su vida sea estable y permanente. De caso contrario tu empresa-sea cual sea- cuando sea grande en tamaño va a sufrir las consecuencia de la falta de sabiduría. Que la principal es no permanecer.

Muchas empresas, negocios, congregaciones, crecen y a la hora de tomar decisiones importantes su falta de sabiduría hace que todo se pierda.

El diccionario dice también que sabiduría es el cuidado en el comportamiento y modo de conducirse en la vida. Cuando ya somos grandes, después de haber crecido y fortalecido descuidamos nuestro comportamiento cuando debería ser al revés. Piensa en esto, de nada sirve crecer y fortalecerse si de pronto lo pierdes todo. Hay que crecer y fortalecerse para permanecer y trascender.

Armando Carrasco Z.

martes, 29 de julio de 2008

Se trata de obedecer. Lucas 2:39-40

“Después de haber cumplido con todo lo prescrito en la ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.” Lucas 2: 39-40

Jesús vino a cumplir la ley y lo demostró desde que era un bebé, cumplió exactamente todo lo que la ley pedía. No hubo nada que él no cumpliera, así era necesario. Él mismo dijo que no vino a abrogar la ley sino a cumplirla. Cuando cumplieron todo lo que pedía la ley entonces regresaron a Galilea. Regresaron a su ciudad. A su lugar.

Hay ocasiones en la vida que se parecen a este pequeño pasaje. En estas ocasiones Dios nos pide algo, nos da un mandamiento que cumplir. Y debemos obedecer pero para hacerlo, tenemos que salir de nuestra “propia ciudad” no es fácil, es un poco complicado y nos mueve fuera de nuestra área de comodidad. No me refiero precisamente a salir de la ciudad donde vivimos. Me refiero a fuera de un lugar donde normalmente nos movemos. Cuando Dios nos pide algo así, es muy detallado, es un sentir claro. Y tenemos que movernos. Hacemos lo que tenemos que hacer y regresamos. Son como pequeñas misiones.

Lo comento porque debemos entender que nosotros formamos parte del Reino y como habitantes de dicho reino tenemos la obligación de obedecer las órdenes de nuestro Rey. Hay cosas que hacer en el Reino. Muchas veces tienes un camino que seguir y en el trayecto Dios te pide algunas cositas que debes arreglar antes de seguir tu camino y ni hablar hay que obedecer.

Y otras veces, tal como Jesús, ni siquiera vas…¡Te llevan! Las circunstancias son una herramienta muy poderosa para movernos. A veces no entendemos pero Dios usa las circunstancias para llevarnos a algún lugar donde Dios nos quiere. Y por más que nos resistimos llegamos a ese lugar.

Voy a ser mas claro, Supongamos que Dios tiene preparada para ti una gran prosperidad económica. Pero cuando te la va a dar se da cuenta que hay algo en tu carácter que debe quitar antes de prosperarte y decide llevarte a un lugar donde tratar esa parte de ti que te estorba. Entonces te saca de tu “lugar”, y te lleva a lo que muchos le llaman un desierto, yo le llamo sala de operaciones de alta tecnología, donde curiosamente lo que menos hay es anestesia. Todo lo que Dios te hace allí duele y duele mucho. Una operación a corazón abierto sin anestesia. Dios sabe que es necesario y muchas veces no lo entendemos y protestamos y chillamos, pero llega el momento de salir de la sala y…somos otros. hemos sido transformados por su poderoso amor. Entonces sí estamos listos para lo que viene. Y nos regresa a nuestro lugar de origen, a nuestra “Nazaret”. Pero ahora habiendo cumplido los requisitos.

En otras ocasiones Dios nos hace ver las áreas donde debemos cambiar pero no nos lleva a esa famosa sala, sino que nos pide que nosotros cambiemos. Y no es menos doloroso. Es algo así como la película de Rambo, donde el personaje se cosía el mismo las heridas. De igual manera, en esta etapa no hay anestesia.

Pongo un ejemplo, Dios te dice que ya no digas mentiras y que cuando las digas, vayas con quien la dijiste y el digas que fue una mentira que te perdone. Uy cómo duele. Nuestro orgullo se retuerce y nos duele hasta las entrañas. Pero igual que la sala es necesario. Y los mismo, una vez que cumplimos ese mandamiento, Dios nos regresa a nuestro camino.

Cualquiera que sea el caso, sucede. Debemos tener no una mente abierta, sino un corazón abierto para poder recibir todo lo que necesitamos de parte de nuestro Dios para poder seguir creciendo en Él.

Dios sabe qué nos pasaría si no vamos de vez en cuando a esa sala. Sólo Dios lo sabe.
Dios sabe qué nos pasaría si no hacemos lo que nos pide. Sólo Dios lo sabe.

Armando Carrasco Z.

lunes, 21 de julio de 2008

Él usa a quien Él quiere. Lucas 2:36-38

"Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido siete años desde su virginidad, y era viuda hacía ochenta y cuatro años; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones. Esta, presentándose en la misma hora, daba gracias a Dios, y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención en Jerusalén." Lucas 2: 36-38

En el mismo momento en que llegó Simeón al templo, impulsado por el Espíritu Santo, en ese momento esta también esta profetisa. También ya grande de edad. Había enviudado hace ochenta y cuatro años y siete que vivió con su esposo y- sólo por poner un número- 20 de soltera, probablemente esta señora tenía más de 100 años.

Era fiel a la oración, dice que servía de noche y de día con ayunos y oraciones. Yo creo que este personaje estaba conectado al mismo canal que Simeón. Ella estaba en el templo porque allí se pasaba el mayor tiempo posible. Si hubiera sido un apersona religiosa, hubiera llegado Simeón y escuchado lo que decía del niño y hubiera reaccionado de manera muy diferente.

No se pudo contener y empezó a hablar a todo mundo de Jesús, el Salvador. No sólo entendió lo que estaba sucediendo sino que actuó, y empezó a pregonar por todos lados del niño de maría y de José.

Es de notar que ambos, tanto Simeón como Ana, eran de edad avanzada. En esta ocasión Dios no eligió a jóvenes. Eligió a dos ancianitos. Por el momento no sé cuál haya sido la razón exacta por la que Dios se decidió por estas personas, pero en lo personal me fascina que mi Papá haga estas cosas.

El usa a quien Él quiere. No importa la edad que tengas Dios puede usarte, si te has dejado engañar que es la “nueva generación” (cuando alguien se refiere a los jóvenes) la que va a cambiar el mundo, déjame decirte que estás equivocado. La nueva generación no tiene nada de que ver con los jóvenes. La nueva generación son aquellos que entienden lo que está haciendo Dios y colaboran con Él. No importa la edad que tengas. Dios puede usarte.

Siempre hemos querido “echarle la bolita” a la nueva generación para que sean ellos los que cambien al mundo, pero no es así. El día que entendamos este principio vamos a avanzar más rápido en la extensión del Reino.

Lo primero que tienes que hacer es preguntarle a Papá cuál es el propósito por el cual te trajo a la Tierra. Todos tenemos un propósito, no hay nadie en todo el planeta que no tenga un destino y un propósito. El problema es que muchas veces ni siquiera preguntamos cuál es el nuestro y se nos pasa la vida sin caminar por el camino que Dios tiene para nosotros.

Esa es la nueva generación, la verdadera, aquellos que entienden lo que está haciendo Dios, aquellos que conocen su propósito y empiezan a caminar para alcanzarlo.

La próxima vez que te venga a la mente que tú ya no puedes hacer nada porque ya estás grande, desecha esa mentira, sintonízate con Dios y empieza a caminar. Simeón fue al templo a encontrase con Jesús, Ana vivía sirviendo con ayunos y oraciones. Estaban cumpliendo su propósito.

En esto tiempos de cambios en todos los niveles, necesitamos que tú conozcas el camino. Que sepas qué es lo que quiere Dios y que sepas para qué estás aquí.

Armando Carrasco Z.

lunes, 14 de julio de 2008

Caras vemos corazones no sabemos. Lucas 2:33-35

“Y José y su madre estaban maravillados de todo lo que se decía de él. Y los bendijo Simeón, y dijo a su madre María: He aquí, éste está puesto para caída y para levantamiento de muchos en Israel, y para señal que será contradicha (y una espada traspasará tu misma alma), para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones.” Lucas 2:33-35

Ahora estudiaremos la parte final de este versículo. Simeón le estaba diciendo a los padres de Jesús que sería una señal que sería contradicha para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones.

Los pensamientos es una de las cosas más íntimas de las personas. Nadie puede meterse a tu mente ni a tus pensamientos. Es algo personal, algo cerrado, sellado. En proverbios dice que somos lo que pensamos.

En México hay un dicho que dice: “Caras vemos, corazones no sabemos”. Y Dios lo sabe perfectamente. Creo que todos hemos conocido personas que por afuera son toda santidad y bondad pero cuando conocemos cómo son nos damos cuenta lo que verdaderamente son. En este caso lo podemos ver por sus obras. Peo hay casos en los que no puedes penetrar en lo más profundo de los pensamientos de las personas, es más no sabemos exactamente qué pensamientos tiene esa persona que aparenta una cosa y es otra. Y pasa lo contrario también hay personas que tienen cara de malos pero cuando los conoces te das cuenta que son buenas personas.

En el tiempo en que llegó Jesús a la Tierra se había tergiversado el concepto de Dios y de su Palabra. A tal grado que realmente no se conocía el verdadero pensamiento de los hombres, muchos de ellos ya no creían ni confiaban en Dios, sólo se limitaban a seguir las reglas impuestas por el sacerdocio de la época. Confesaban una cosa y hacían otra. Por eso cuando Simeón les comenta que Jesús era una señal que sería contradicha para revelar los pensamientos de muchos corazones. Cuando la gente conoció a Jesús muchos se sensibilizaron y lo siguieron y creyeron en él pero otros los que aparentemente conocían La Palabra de Dios, lo rechazaron y allí fueron revelados los corazones. Los que dicen ser siervos de Dios realmente tienen pensamientos contrarios a él.

Lo mas fuerte de todo esto es que Jesús en la actualidad sigue teniendo ese poder. Todavía hoy puede revelar los corazones. Los que hemos tenido la oportunidad de compartir las buenas nuevas, nos hemos dado cuenta de esto. Cuando exponemos la verdad se revela lo que piensan los que nos escuchan. Muchos que aparentan ser sensibles a Dios se ponen inmediatamente a perseguirlo y otros que se ven ingratos y con mala facha actúan a favor y deciden creer y seguir Sus pasos.

La Palabra de Dios tiene ese poder. Muchos la contradicen pero al momento son revelados los pensamientos de los corazones.

La pregunta es para ti. Cuando fuiste expuesto a Cristo qué pensamientos tuyos fueron revelados. Dios sabe lo que piensas y tú también lo sabes. Lo bonito de todo esto es que esos pensamientos son expuestos para hacer algo al respecto. ¿Cuáles son los pensamientos que se revelan cuando Cristo se nos presenta como señal?


Armando Carrasco Z

lunes, 7 de julio de 2008

Humanamente incomprensible. Lucas 2: 33-35

“Y José y su madre estaban maravillados de todo lo que se decía de él. Y los bendijo Simeón, y dijo a su madre María: He aquí, éste está puesto para caída y para levantamiento de muchos en Israel, y para señal que será contradicha (y una espada traspasará tu misma alma), para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones.” Lucas 2: 33-35

La vida de Jesús fue llamativa desde que fue concebido. Yo creo que no había día que no se hablara de él o de los acontecimientos que sucedían alrededor de él. Al grado de que sus papás no dejaban de maravillarse. Por lo general cuando sucede un gran acontecimiento por mucho tiempo causa asombro pero después de un tiempo ya no causa la misma expectación. Pero con Jesús fue diferente porque no sólo fue asombroso el día de su concepción sino todos los sucesos que lo acompañaron mucho después.

Después de que Simeón cargó al niño y oró a Dios bendijo a José y a María. Y dijo tres cosas que debemos prestar atención.

Primero les dijo que Jesús sería puesto para caída y para levantamiento de muchos. Yo creo que en ese momento no se dieron cuenta de lo que estaba diciendo Simeón, es muy probable que ni siquiera el propio Simeón supiera con exactitud a qué se refería, pero dijo una gran verdad. Para nosotros es fácil entenderlo porque ya pasó mucho tiempo y podemos ver a qué se refería.

Una de las cosas que el hombre no puede entender es cómo es posible que Dios siendo Dios se haga hombre y prepare un camino hacia Él por medio de la gracia. Un camino en el que el hombre no puede hacer nada por salvarse. Dios hace todo. Esto simplemente no se puede comprender humanamente. Todas las religiones del mundo le piden al hombre que haga algo para irse al cielo pero Dios es el único que no pide nada. Te elige. Te da vida aún estando muerto en tus pecados, te da vida. Y este es el punto donde muchos se tropiezan y caen. Porque simplemente no lo pueden aceptar. Por el otro lado están aquellos que le creen y son levantados. Es tan fuerte el concepto de la gracia que muchos no lo aceptan porque simplemente no pueden creer que es por fe. Ellos quieren hacer obras.

La segunda cosa que les dice es que sería una señal contradicha, y efectivamente Jesús siempre fue una señal a Israel y muchos la contradijeron, a pesar de estar escrito en las escrituras, ellos rechazaron a Jesús, y al hacerlo quedaron expuestos sus corazones, lo que realmente había en ellos era un sistema religioso, en el que habían hecho a un lado a Dios, a tal grado que rechazan aquello que las mismas escrituras hablaban, no les importaba realmente, y quedaron expuestos los corazones. Aún en el día de hoy sigue sucediendo, hay muchas personas que realmente lo que les interesa es que el sistema religioso funcione, esté Dios o no.

Y también le dice a María que una espada traspasará su corazón. Creo que es fácil saber porqué. Jesús fue para María y para José su hijo primogénito. Lo amaron mucho como a cualquier hijo el corazón de María quedó ligado al corazón de Jesús como el de toda madre. Ella no sabía lo que verdaderamente vino a hacer Jesús. Por eso cuando empezó a vislumbrar lo que le pasaría empezó un sufrimiento que debió haber sido muy doloroso. Ver a su primogénito se torturado injustamente y después verlo crucificado, de verdad debió haber sido difícil. Para ella era su hijo, tal vez había entendido quién era Él, pero en cariño era su hijo.

En las películas de espadachines se ve falsamente que una espada atraviesa a una persona y se muere al instante, por lo general un espada provoca una muerte lo suficientemente lenta para estar conciente de lo que pasa. El dolor que sufrió María fue lento. Duró muchas horas y fueron desgarradoras. Si bien fue elegida para darle vida a Jesús también fue elegida para soportar su muerte. Las muchas horas de felicidad que vivieron juntos también se vieron empañadas de lágrimas cuando tuvo que soportar ver a su hijo pasar por ese viacrucis.

Armando Carrasco Z.