“Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto” Lucas 4:1
Vamos por partes, porque este versículo tiene muchas cosas que analizar, primero veamos que Lleno del Espíritu Santo, es necesario hacer un hincapié que dice lleno, creo que si lo dice es por alguna razón, no creo que sólo sea para adornar el pasaje, hemos visto en este estudio de Lucas de las diversas personas que fueron llenas del Espíritu Santo. Es un estado del hombre que se puede alcanzar, no todos los cristianos son llenos del Espíritu. Si así fuera no se haría la mención de esta manera, “lleno” Entonces vemos que Jesús estaba lleno del Espíritu Santo. Hay muchas cosas que sólo podemos hacer o pasar si somos llenos del Espíritu Santo. Por eso es tan importante llenarnos de ÉL, aprender a saturarnos hasta el límite de Él. Cada cosa tiene su importancia, una es creerle a Dios, otra, es Aceptar su perdón y su Gracia y otra es ser lleno del Espíritu Santo. Somos su templo y como tales debemos ser llenos de Él. Estamos diseñados para almacenar toda la plenitud de la Deidad. Por eso creo que la Biblia enfatiza acerca del ser llenos del Espíritu Santo. Ya hablaremos en otros pasajes acerca de esto.
Después de esto vemos que dice que Jesús volvió del Jordán. Jesús sabía que tenía que bautizarse, sabía que tenía que hacer algo importante en el Jordán fue y lo hizo pero no se quedó allí. Dice la Biblia que volvió del Jordán. Y esto debe ser una enseñanza para nosotros. Muchas veces Dios nos pide que hagamos algo en “El Jordán” y nos gusta tanto que queremos quedarnos en ese lugar. Pero debemos ir entendiendo que a Dios le gusta moverse. Durante toda la historia del hombre si hay una constante referente a Dios es que a Él le gusta moverse, y nosotros somos los que debemos seguirlo.
Yo creo que Jesús fue anunciado en el Jordán, que Juan preparó el camino para esta presentación celestial, recordemos que en el momento del bautizo de Jesús, se abrieron los cielos y se oyó la voz del Padre que dijo que Jesús era su hijo amado. Dios presentó a la humanidad a su hijo. Y a eso fue Jesús al Jordán a ser presentado. Pero no se quedó allí, el sabía que tenía que continuar con su misión y se oye muy fácil pero para nosotros siempre se nos hace más fácil quedarnos en un lugar donde Dios nos mandó. Pero es necesario que estemos pendientes y sepamos cuál es el siguiente paso.
Después vemos que fue llevado por el Espíritu al desierto. Dice que fue llevado, esto es par pensar porque muchas veces nosotros también somos llevados, aunque no lo busquemos somos llevados, el Espíritu Santo siempre te lleva a donde necesitas. Él nunca se equivoca. Debemos aprender a dejarnos llevar por el Espíritu Santo y no poner resistencia a sus planes, déjame decirte que hay veces que aún cuando pongas resistencia serás llevado a donde el Espíritu Santo te quiera llevar.
El desierto era el siguiente paso. Una vez que fue presentado al hombre tenía que ser llevado al desierto a cumplir con una misión de suma importancia que ya veremos en los siguientes estudios, pero por hoy analizaremos que fue llevado por el Espíritu Santo al desierto.
Y por último, dice que fue llevado al desierto. Las primeras veces que leí esto sinceramente no lo entendía a la perfección y aún hoy o alcanzo a entender completamente, pero lo que me ha quedado claro es esto; hay muchas, pero muchas situaciones que sólo se pueden llevar a cabo en un desierto.
Un desierto es un lugar muy especial que a todos nos da miedo ir y quedarnos solos, pero precisamente esa es una de las principales características del desierto; la soledad. Pero no sólo eso, en el día hace mucho calor y en la noche mucho frío-incomodidades- no hay agua ni comida-falta de suplir las necesidades básicas- No te queda más remedio que voltear al cielo. Y después de un tiempo en el desierto te das cuenta que con Dios puedes sobrevivir a donde sea, y valoras como nunca que Dios sea tu Papá. Hasta el grado terminar tu desierto diciendo: voy a donde sea siempre y cuando Dios vaya conmigo.
Armando Carrasco Z.
lunes, 24 de noviembre de 2008
martes, 18 de noviembre de 2008
Directamente hijo de Dios. Lucas 3:23-38
“Jesús mismo al comenzar su ministerio era como de treinta años, hijo, según se creía, de José, hijo de Elí, hijo de Matat, hijo de Leví, hijo de Melqui, hijo de Jana, hijo de José, hijo de Matatías, hijo de Amós, hijo de Nahum, hijo de Esli, hijo de Nagai, hijo de Maat, hijo de Matatías, hijo de Semei, hijo de José, hijo de Judá, hijo de Joana, hijo de Resa, hijo de Zorobabel, hijo de Salatiel, hijo de Neri, hijo de Melqui, hijo de Adi, hijo de Cosam, hijo de Elmodam, hijo de Er, hijo de Josué, hijo de Eliezer, hijo de Jorim, hijo de Matat, hijo de Leví, hijo de Simeón, hijo de Judá, hijo de José, hijo de Jonán, hijo de Eliaquim, hijo de Melea, hijo de Mainán, hijo de Matata, hijo de Natán, hijo de David, hijo de Isaí, hijo de Obed, hijo de Booz, hijo de Salmón, hijo de Naasón, hijo de Aminadab, hijo de Aram, hijo de Esrom, hijo de Fares, hijo de Judá, hijo de Jacob, hijo de Isaac, hijo de Abraham, hijo de Taré, hijo de Nacor, hijo de Serug, hijo de Ragau, hijo de Peleg, hijo de Heber, hijo de Sala, hijo de Cainán, hijo de Arfaxad, hijo de Sem, hijo de Noé, hijo de Lamec, hijo de Matusalén, hijo de Enoc, hijo de Jared, hijo de Mahalaleel, hijo de Cainán, hijo de Enós, hijo de Set, hijo de Adán, hijo de Dios.” Lucas 3:23-38
Es necesario tener en cuenta una cosa; que mucho de lo que se escribió en los evangelios estaba dirigido a los judíos, a los cuales les importaba mucho las genealogías. Por eso en dos evangelios se escriben las genealogías completas de Jesús, una por parte de su “padre” natural (entendiendo que fue padre putativo) y otra por parte de su madre. Para los judíos esa básico saber de qué genealogía provenían, por eso es que se “gastan” muchas líneas en comentar la genealogía completa.
Sin embargo en nuestra situación la genealogía toma otra importancia; ahora no decimos “Ricardo, hijo de Fulano; hijo de Zutano…” ahora podemos decir Ricardo es hijo de Dios. Directamente. Un creyente en Cristo nace del Espíritu y es hijo directo de Dios. Esto es impresionante. Recordemos que estamos en el nuevo pacto. Donde las reglas son totalmente diferentes al antiguo. Si tu hijo se convierte a Cristo no van decir Ricardito, hijo de Ricardo hijo de Dios, sino también es directamente hijo de Dios. Porque la obra que hizo Jesús fue la de llevarnos al Padre de manera directa, dice la Biblia que nos dio potestad de ser hechos hijos de Dios, (Juan 1:12)
Ahora bien, mientras que cuando Adán pecó y su descendencia heredó el pecado de manera automática, con nuestros hijo sucede lo mismo, la salvación por parte de nuestro Padre no trasciende a nuestros hijos de manera directa, ellos necesitan recorrer su propio camino. Gracias a Dios por la promesa de que si creemos en Cristo seremos salvos nosotros y los de nuestra casa. Vemos en toda la Biblia que a Dios le gusta salvar familias.
Esto nos pone en la situación de confianza para poder seguir nuestro cristianismo seguros de la promesa de Dios, sin dejar de hacer nuestra parte para que nuestros hijos crezcan en el conocimiento de Dios.
Entonces vemos que nuestra genealogía es directa con Dios sin embargo se han hecho estudios de las genealogías a partir de que una persona se convierte a Cristo y los resultados han demostrado que muchas generaciones son bendecidas por la decisión de un hombre. Estas generaciones son de personas de bien, en todas las áreas. La bendición de ser hijo de Dios si trasciende a nuestras generaciones.
Tú eres importante para Dios, independientemente si tus papás fueron cristianos o no. Tú eres importante para Él. Tu naciste del Espíritu y tu descendencia es directamente de Él. Tus genes espirituales provienen de manera directa de parte de Dios. Eres hijo de Dios. Literalmente.
Armando Carrasco Z
Es necesario tener en cuenta una cosa; que mucho de lo que se escribió en los evangelios estaba dirigido a los judíos, a los cuales les importaba mucho las genealogías. Por eso en dos evangelios se escriben las genealogías completas de Jesús, una por parte de su “padre” natural (entendiendo que fue padre putativo) y otra por parte de su madre. Para los judíos esa básico saber de qué genealogía provenían, por eso es que se “gastan” muchas líneas en comentar la genealogía completa.
Sin embargo en nuestra situación la genealogía toma otra importancia; ahora no decimos “Ricardo, hijo de Fulano; hijo de Zutano…” ahora podemos decir Ricardo es hijo de Dios. Directamente. Un creyente en Cristo nace del Espíritu y es hijo directo de Dios. Esto es impresionante. Recordemos que estamos en el nuevo pacto. Donde las reglas son totalmente diferentes al antiguo. Si tu hijo se convierte a Cristo no van decir Ricardito, hijo de Ricardo hijo de Dios, sino también es directamente hijo de Dios. Porque la obra que hizo Jesús fue la de llevarnos al Padre de manera directa, dice la Biblia que nos dio potestad de ser hechos hijos de Dios, (Juan 1:12)
Ahora bien, mientras que cuando Adán pecó y su descendencia heredó el pecado de manera automática, con nuestros hijo sucede lo mismo, la salvación por parte de nuestro Padre no trasciende a nuestros hijos de manera directa, ellos necesitan recorrer su propio camino. Gracias a Dios por la promesa de que si creemos en Cristo seremos salvos nosotros y los de nuestra casa. Vemos en toda la Biblia que a Dios le gusta salvar familias.
Esto nos pone en la situación de confianza para poder seguir nuestro cristianismo seguros de la promesa de Dios, sin dejar de hacer nuestra parte para que nuestros hijos crezcan en el conocimiento de Dios.
Entonces vemos que nuestra genealogía es directa con Dios sin embargo se han hecho estudios de las genealogías a partir de que una persona se convierte a Cristo y los resultados han demostrado que muchas generaciones son bendecidas por la decisión de un hombre. Estas generaciones son de personas de bien, en todas las áreas. La bendición de ser hijo de Dios si trasciende a nuestras generaciones.
Tú eres importante para Dios, independientemente si tus papás fueron cristianos o no. Tú eres importante para Él. Tu naciste del Espíritu y tu descendencia es directamente de Él. Tus genes espirituales provienen de manera directa de parte de Dios. Eres hijo de Dios. Literalmente.
Armando Carrasco Z
lunes, 3 de noviembre de 2008
Cronos y Kairos. Lucas 3:23
“Jesús mismo al comenzar su ministerio era como de treinta años, hijo, según se creía, de José, hijo de Elí.” Lucas 3:23
A veces cuando empezamos nuestra vida cristiana y entendemos que tenemos un propósito pero no tenemos claro el panorama de nuestro llamado, queremos empezar inmediatamente a servir. Recibimos a Cristo y al año ya queremos ser pastores. Pero aquí vemos que Jesús empezó a los treinta años. Nació y se preparó y ya vimos que creció en gracia y sabiduría. No empezó su ministerio cuando tenía doce años, no empezó cuando sus padres lo perdieron por tres días, empezó a los treinta años. El tiempo le da un bouqué a nuestras vidas que no le puede dar otra cosa. La experiencia genera recursos que no se pueden obtener de ninguna otra manera. El tiempo es importantísimo para nuestro crecimiento cristiano. Nuestro carácter sólo será bien formado si pasa por el método y proceso que sólo el tiempo puede dar.
Hay cosas que se pueden recibir por gracia y por dones. Pero hay otras que Dios las da hasta que haya pasado un buen tiempo por nosotros una serie de experiencias. El tiempo tiene la capacidad de cambiar la perspectiva de cómo vemos la vida y las situaciones. Por ejemplo cuando visitas alguna casa en la que viviste de niño, te das cuenta que el patio no era tan grande como siempre lo habías recordado. Hoy ves ese patio con otra perspectiva. Igual pasa en nuestra vida. Pasamos por una situación y con el paso de los años lo vemos de manera diferente.
No te desesperes. Tal vez ya estés seguro de tu propósito y de tu llamado. Pero ten confianza en la enorme sabiduría de nuestro Papá. Hay un tiempo específico para que empieces tu ministerio. No trates de “apresurar” el arranque de tu llamado, no trates de darle una ayudadita a Dios para ejercer tu ministerio, mejor prepárate lo mejor que puedas en este tiempo.
Y aprovecho para hablar del Tiempo Cronos y del Tiempo Kairos. Cronos se refiere al caminar natural del tiempo, y Kairos a aquellos momentos de oportunidad. Cronos es el tiempo de nuestro reloj y Kairos son momentos donde se nos presenta una oportunidad con límites establecidos. Nuestro deber como cristianos es prepararnos en el Cronos para que cuando venga el Kairos lo aprovechemos al máximo.
Creo que muchos de nosotros podríamos aprovechar mejor nuestros Kairos si entendiéramos que el Cronos es ideal para prepararnos. Cuando vemos desde esta perspectiva el tiempo, nos damos cuenta que tanto el Cronos como el Kairos son importantes para el desarrollo de nuestro propósito o llamado.
Cuando estamos en el Cronos llegamos a desesperarnos por no ver el Kairos pero si estamos concientes, será mejor tener mucho Cronos para poder prepararnos mejor para el Kairos.
Nota importante: Todos tienen sus Kairos. Absolutamente todos tenemos Kairos, el problema es que muchas veces no las aprovechamos y perdemos la oportunidad y muchos ni siquiera somos capaces de reconocer los Kairos. A muchos les gusta vivir siempre en el Cronos y otros esperan tanto el Kairos que no aprovechan el Cronos. El punto sabio y prudente es reconocer ambos periodos, y en usar cada uno de acuerdo a sus características, en el Cronos podemos prepararnos y en el Kairos hay que actuar, movernos, tomar decisiones.
Hay Kairos que sólo podemos explotar si aprovechamos nuestro Cronos. A veces el tiempo Cronos es muy prolongado y su Kairos sólo dura muy poco tiempo.
Armando Carrasco Z
A veces cuando empezamos nuestra vida cristiana y entendemos que tenemos un propósito pero no tenemos claro el panorama de nuestro llamado, queremos empezar inmediatamente a servir. Recibimos a Cristo y al año ya queremos ser pastores. Pero aquí vemos que Jesús empezó a los treinta años. Nació y se preparó y ya vimos que creció en gracia y sabiduría. No empezó su ministerio cuando tenía doce años, no empezó cuando sus padres lo perdieron por tres días, empezó a los treinta años. El tiempo le da un bouqué a nuestras vidas que no le puede dar otra cosa. La experiencia genera recursos que no se pueden obtener de ninguna otra manera. El tiempo es importantísimo para nuestro crecimiento cristiano. Nuestro carácter sólo será bien formado si pasa por el método y proceso que sólo el tiempo puede dar.
Hay cosas que se pueden recibir por gracia y por dones. Pero hay otras que Dios las da hasta que haya pasado un buen tiempo por nosotros una serie de experiencias. El tiempo tiene la capacidad de cambiar la perspectiva de cómo vemos la vida y las situaciones. Por ejemplo cuando visitas alguna casa en la que viviste de niño, te das cuenta que el patio no era tan grande como siempre lo habías recordado. Hoy ves ese patio con otra perspectiva. Igual pasa en nuestra vida. Pasamos por una situación y con el paso de los años lo vemos de manera diferente.
No te desesperes. Tal vez ya estés seguro de tu propósito y de tu llamado. Pero ten confianza en la enorme sabiduría de nuestro Papá. Hay un tiempo específico para que empieces tu ministerio. No trates de “apresurar” el arranque de tu llamado, no trates de darle una ayudadita a Dios para ejercer tu ministerio, mejor prepárate lo mejor que puedas en este tiempo.
Y aprovecho para hablar del Tiempo Cronos y del Tiempo Kairos. Cronos se refiere al caminar natural del tiempo, y Kairos a aquellos momentos de oportunidad. Cronos es el tiempo de nuestro reloj y Kairos son momentos donde se nos presenta una oportunidad con límites establecidos. Nuestro deber como cristianos es prepararnos en el Cronos para que cuando venga el Kairos lo aprovechemos al máximo.
Creo que muchos de nosotros podríamos aprovechar mejor nuestros Kairos si entendiéramos que el Cronos es ideal para prepararnos. Cuando vemos desde esta perspectiva el tiempo, nos damos cuenta que tanto el Cronos como el Kairos son importantes para el desarrollo de nuestro propósito o llamado.
Cuando estamos en el Cronos llegamos a desesperarnos por no ver el Kairos pero si estamos concientes, será mejor tener mucho Cronos para poder prepararnos mejor para el Kairos.
Nota importante: Todos tienen sus Kairos. Absolutamente todos tenemos Kairos, el problema es que muchas veces no las aprovechamos y perdemos la oportunidad y muchos ni siquiera somos capaces de reconocer los Kairos. A muchos les gusta vivir siempre en el Cronos y otros esperan tanto el Kairos que no aprovechan el Cronos. El punto sabio y prudente es reconocer ambos periodos, y en usar cada uno de acuerdo a sus características, en el Cronos podemos prepararnos y en el Kairos hay que actuar, movernos, tomar decisiones.
Hay Kairos que sólo podemos explotar si aprovechamos nuestro Cronos. A veces el tiempo Cronos es muy prolongado y su Kairos sólo dura muy poco tiempo.
Armando Carrasco Z
lunes, 27 de octubre de 2008
Es tu Papá. Lucas 3:21-22
“Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió, y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.” Lucas 3:21-22
Este relato está muy esperanzador e impresionante. Empezamos viendo que ya había un furor en el pueblo judío por bautizarse. Todo mundo quería hacerlo, había un hambre y expectativa por lo que Dios estaba haciendo que todo mundo corría a bautizarse. La única forma que había en ese momento era bautizarse, muchos de ellos conocían a la perfección lo que la ley exigía para estar a cuentas con Dios, pero con el pasar de los años se daban cuenta que no era suficiente, que llevar un sistema religioso bastaba para estar bien con Dios, y ahora que se presenta la oportunidad de restablecer su comunión con Dios la única manera que encontraban a la mano era el bautizo de Juan. Se preparaba el terreno para la manifestación de Cristo en la Tierra.
Y en medio de ese “mover” del bautizo de Juan, aparece Jesús y también se bautiza. Y dice la Biblia que estaba orando cuando sucedieron tres cosas tremendas, Punto uno dice que el cielo se abrió, en lo natural podemos interpretar que las nubes se hicieron a un lado o que resplandeció más el sol, pero creo sinceramente que se refiere a algo más que eso, el cielo se abrió nos habla de una actitud de Dios para con Jesús, diciéndole, Hijo mío este cielo es tu casa y todo lo que hay en él es para ti, a partir de hoy puedes hacer uso de todos los recursos que hay en el cielo.
Punto número dos, dice que descendió el Espíritu Santo en forma de paloma, esta parte del pasaje me fascina, porque vemos al Espíritu Santo entrar en acción y vemos que a partir de allí Jesús empieza a manifestarse a los hombres, ahora quiero hacer un comentario al margen, a través de toda la Biblia vemos que Dios se presenta al hombre de maneras muy diferentes una con otra y casi nunca se repite, se presentó como una zarza ardiendo, se presentó como una nube, como columna de fuego, como un silbo apacible, en fin de muchas maneras, y en esta ocasión no es la excepción y se presenta como paloma. Ahora bien, creo personalmente que Dios, al presentarse de maneras diferentes lo hizo para que el hombre no encajonara a Dios con un símbolo o imagen. Y siento que lo mismo hizo con la paloma, pero el hombre ha querido encajonar al Espíritu Santo con una paloma y ahora hay de todo tipo de souvenir con una palomita refiriéndose al Espíritu Santo. No estoy en contra de usar imágenes para comunicar algo, es más he escrito un libro acerca del asunto, sin embargo si estoy en contra de creer que el Espíritu Santo es una palomita. No, no y no. El Espíritu Santo es Dios y es una persona. Y está aquí en la tierra, es la promesa cumplida de que no quedaríamos huérfanos.
Punto tres, dice la Biblia que se oyó una voz del cielo que decía Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia. Dios confirmando su relación de Padre con Jesús. Vemos en los evangelios que Jesús nunca llamó a Dios por Jehová, sino que siempre le habló por “Padre”.
Ahora imagínate que un día se abran los cielos para ti, que Dios te de a entender que todos los recursos del cielo están disponibles, que se manifieste el Espíritu Santo en tu vida y que se escuche la voz diciéndote: Tú eres mi hijo amado; en ti tengo complacencia. Jesús ya recorrió el camino. Todo está listo para que busques a Dios como Papá. Te lo dejo de tarea.
Armando Carrasco Z.
Este relato está muy esperanzador e impresionante. Empezamos viendo que ya había un furor en el pueblo judío por bautizarse. Todo mundo quería hacerlo, había un hambre y expectativa por lo que Dios estaba haciendo que todo mundo corría a bautizarse. La única forma que había en ese momento era bautizarse, muchos de ellos conocían a la perfección lo que la ley exigía para estar a cuentas con Dios, pero con el pasar de los años se daban cuenta que no era suficiente, que llevar un sistema religioso bastaba para estar bien con Dios, y ahora que se presenta la oportunidad de restablecer su comunión con Dios la única manera que encontraban a la mano era el bautizo de Juan. Se preparaba el terreno para la manifestación de Cristo en la Tierra.
Y en medio de ese “mover” del bautizo de Juan, aparece Jesús y también se bautiza. Y dice la Biblia que estaba orando cuando sucedieron tres cosas tremendas, Punto uno dice que el cielo se abrió, en lo natural podemos interpretar que las nubes se hicieron a un lado o que resplandeció más el sol, pero creo sinceramente que se refiere a algo más que eso, el cielo se abrió nos habla de una actitud de Dios para con Jesús, diciéndole, Hijo mío este cielo es tu casa y todo lo que hay en él es para ti, a partir de hoy puedes hacer uso de todos los recursos que hay en el cielo.
Punto número dos, dice que descendió el Espíritu Santo en forma de paloma, esta parte del pasaje me fascina, porque vemos al Espíritu Santo entrar en acción y vemos que a partir de allí Jesús empieza a manifestarse a los hombres, ahora quiero hacer un comentario al margen, a través de toda la Biblia vemos que Dios se presenta al hombre de maneras muy diferentes una con otra y casi nunca se repite, se presentó como una zarza ardiendo, se presentó como una nube, como columna de fuego, como un silbo apacible, en fin de muchas maneras, y en esta ocasión no es la excepción y se presenta como paloma. Ahora bien, creo personalmente que Dios, al presentarse de maneras diferentes lo hizo para que el hombre no encajonara a Dios con un símbolo o imagen. Y siento que lo mismo hizo con la paloma, pero el hombre ha querido encajonar al Espíritu Santo con una paloma y ahora hay de todo tipo de souvenir con una palomita refiriéndose al Espíritu Santo. No estoy en contra de usar imágenes para comunicar algo, es más he escrito un libro acerca del asunto, sin embargo si estoy en contra de creer que el Espíritu Santo es una palomita. No, no y no. El Espíritu Santo es Dios y es una persona. Y está aquí en la tierra, es la promesa cumplida de que no quedaríamos huérfanos.
Punto tres, dice la Biblia que se oyó una voz del cielo que decía Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia. Dios confirmando su relación de Padre con Jesús. Vemos en los evangelios que Jesús nunca llamó a Dios por Jehová, sino que siempre le habló por “Padre”.
Ahora imagínate que un día se abran los cielos para ti, que Dios te de a entender que todos los recursos del cielo están disponibles, que se manifieste el Espíritu Santo en tu vida y que se escuche la voz diciéndote: Tú eres mi hijo amado; en ti tengo complacencia. Jesús ya recorrió el camino. Todo está listo para que busques a Dios como Papá. Te lo dejo de tarea.
Armando Carrasco Z.
lunes, 20 de octubre de 2008
Herodes y Herodías. Lucas 3:17-20
“Su aventador está en su mano, y limpiará su era, y recogerá el trigo en su granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará. Con estas y otras muchas exhortaciones anunciaba las buenas nuevas al pueblo. Entonces Herodes el tetrarca, siendo reprendido por Juan a causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano, y de todas las maldades que Herodes había hecho, sobre todas ellas, añadió además esta: encerró a Juan en la cárcel.” Lucas 3:17-20
La primera parte de este versículo se refiere a un sistema para separar el trigo en el granero y dejar la paja aparte, los granjeros “aventaban” el trigo al aire y separaban la paja del trigo, por lo que Juan usó esta ilustración para hablar de la separación de los hijos de los hombres y los hijos de Dios, empezaba otro vislumbramiento del Reino, los nacimientos de los hijos de Dios.
Dice también que con otras muchas exhortaciones anunciaba las buenas nuevas al pueblo, Juan empezó el anuncio de las buenas nuevas. El fue el precursor de las buenas noticias para el hombre. Los judíos esperaban al Salvador de Israel pero Dios les dio algo mucho mejo, dio al Salvador del mundo y empezó un nuevo y mejor pacto. Las buenas nuevas eran acerca del nuevo pacto.
En este mismo pasaje vemos que Herodes encerró a Juan en la cárcel, se sabe que los “Herodes” eran toda una dinastía y este en particular coincidió su vida con las vida de Jesús por eso es muy mencionado en los evangelios, Herodes practicaba la religión judía por conveniencia pero realmente llevaba una vida para agradar a los romanos.
Herodes tuvo un primer matrimonio pero lo desbarató por unirse a su sobrina, Herodías, hecho que le causó muchos problemas, Herodías era muy ambiciosa y constantemente influía sobre Herodes para que hiciera cosas para engrandecerse, por ejemplo, en una ocasión lo convenció de que fuera a ver a Calígula para que lo hiciera Rey, pero sus planes salieron mal y empezó su caída.
Por otro lado Juan, cada vez que lo veía, le comentaba que no estaba bien que se uniera con su sobrina y esto hacía que lo odiara Herodías, así que cuando Herodías le pide la cabeza Herodes le cumple.
Aquí vemos una enseñanza muy clara, después de que Juan enseña sobre las buenas nuevas del Reino, este evangelio habla de Herodes, al principio del pasaje dice que separará la paja, y vemos que no importa si alguien “importante” que practicaba la religión judía, realmente lo que importa es el corazón y vemos que Herodes era parte de la paja que Jesús a su tiempo separaría.
Actualmente, hay mucha gente así, gente importante que en apariencia es buen devoto de una religión pero en su corazón y con su vida se puede ver que no conoce a Dios ni tiene temor de Él. No me refiero a aquellos que son hipócritas, me refiero a aquellos que llevan una vida públicamente doble, que asisten a sus reuniones religiosas públicamente y públicamente hacen lo contrario, son cínicos, que no les importa más que su bienestar egoísta.
Otro personaje que vemos es el de Herodías que influía tremendamente sobre Herodes. Y lo mismo en la actualidad vemos que una mujer puede influir para bien o para mal a un hombre. Cuando se juntan dos egoístas el resultado casi siempre es una relación como la de Herodes y Herodías. Que quiero sólo hacer lo que les conviene.
Hay un ley espiritual que dice que espíritus iguales se juntan, en lo particular creo que este pasaje lo confirma porque hasta son iguales en el nombre. Creo que todos llevamos un poco de Herodes en el corazón, y debemos eliminarlo. Ser egoísta en el Reino es imposible, la forma de vida Herodiana no cabe en el Reino. Donde una de los motores de acción es el amor y servicio a nuestros semejantes.
Armando Carrasco Zamora
La primera parte de este versículo se refiere a un sistema para separar el trigo en el granero y dejar la paja aparte, los granjeros “aventaban” el trigo al aire y separaban la paja del trigo, por lo que Juan usó esta ilustración para hablar de la separación de los hijos de los hombres y los hijos de Dios, empezaba otro vislumbramiento del Reino, los nacimientos de los hijos de Dios.
Dice también que con otras muchas exhortaciones anunciaba las buenas nuevas al pueblo, Juan empezó el anuncio de las buenas nuevas. El fue el precursor de las buenas noticias para el hombre. Los judíos esperaban al Salvador de Israel pero Dios les dio algo mucho mejo, dio al Salvador del mundo y empezó un nuevo y mejor pacto. Las buenas nuevas eran acerca del nuevo pacto.
En este mismo pasaje vemos que Herodes encerró a Juan en la cárcel, se sabe que los “Herodes” eran toda una dinastía y este en particular coincidió su vida con las vida de Jesús por eso es muy mencionado en los evangelios, Herodes practicaba la religión judía por conveniencia pero realmente llevaba una vida para agradar a los romanos.
Herodes tuvo un primer matrimonio pero lo desbarató por unirse a su sobrina, Herodías, hecho que le causó muchos problemas, Herodías era muy ambiciosa y constantemente influía sobre Herodes para que hiciera cosas para engrandecerse, por ejemplo, en una ocasión lo convenció de que fuera a ver a Calígula para que lo hiciera Rey, pero sus planes salieron mal y empezó su caída.
Por otro lado Juan, cada vez que lo veía, le comentaba que no estaba bien que se uniera con su sobrina y esto hacía que lo odiara Herodías, así que cuando Herodías le pide la cabeza Herodes le cumple.
Aquí vemos una enseñanza muy clara, después de que Juan enseña sobre las buenas nuevas del Reino, este evangelio habla de Herodes, al principio del pasaje dice que separará la paja, y vemos que no importa si alguien “importante” que practicaba la religión judía, realmente lo que importa es el corazón y vemos que Herodes era parte de la paja que Jesús a su tiempo separaría.
Actualmente, hay mucha gente así, gente importante que en apariencia es buen devoto de una religión pero en su corazón y con su vida se puede ver que no conoce a Dios ni tiene temor de Él. No me refiero a aquellos que son hipócritas, me refiero a aquellos que llevan una vida públicamente doble, que asisten a sus reuniones religiosas públicamente y públicamente hacen lo contrario, son cínicos, que no les importa más que su bienestar egoísta.
Otro personaje que vemos es el de Herodías que influía tremendamente sobre Herodes. Y lo mismo en la actualidad vemos que una mujer puede influir para bien o para mal a un hombre. Cuando se juntan dos egoístas el resultado casi siempre es una relación como la de Herodes y Herodías. Que quiero sólo hacer lo que les conviene.
Hay un ley espiritual que dice que espíritus iguales se juntan, en lo particular creo que este pasaje lo confirma porque hasta son iguales en el nombre. Creo que todos llevamos un poco de Herodes en el corazón, y debemos eliminarlo. Ser egoísta en el Reino es imposible, la forma de vida Herodiana no cabe en el Reino. Donde una de los motores de acción es el amor y servicio a nuestros semejantes.
Armando Carrasco Zamora
lunes, 13 de octubre de 2008
Tu vida jamás será la misma. Lucas 3:10-14
“Como el pueblo estaba en expectativa, preguntándose todos en sus corazones si acaso Juan sería el Cristo, respondió Juan, diciendo a todos: Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.” Lucas 3: 10-14
La expectativa es un terreno fértil para los milagros y las convicciones masivas. Siempre que Dios se ha movido se ha generado expectativa. La gente abre su corazón y su mente se prepara para recibir más de Dios. El diccionario dice que expectativa es la “Esperanza de realizar o conseguir algo y la posibilidad razonable de que algo suceda”. Entra en juego la razón, no sólo la fe. Por eso es que el ambiente se carga de posibilidades y entra después de ver lo que se logra con la fe.
El alma humana está preparada para esto, para generar expectativa, de hechos que hemos visto y que sabemos que pueden suceder otra vez, en este caso, Juan había estado hablando fuertemente al pueblo judío y estaban sucediendo muchas cosas con esos sermones, la gente quería comprometerse a buscar nuevamente a Dios y le preguntaban que qué hacían con sus vidas. Y en ese ambiente de expectativa se hacen una pregunta en sus corazones, no dice que le preguntan a Juan, sino que dentro de sus corazones se preguntaban si Juan sería el Cristo, el Salvador de Israel. Ellos tenían el conocimiento de que algún día vendría el Salvador y se estaba generando la expectativa para recibirlo. Jesús no vino sin expectativa.
El pueblo de Israel tenía una expectativa tremenda por recibirlo, obviamente se llevaron una sorpresa porque lo esperaban de otra manera, pero lo que nos ocupa en este espacio es que había mucha expectativa por recibirlo.
Juan alcanza a discernir lo que había en sus corazones y les contesta a su pregunta. Les dijo que él bautizaba en agua, pero que uno más poderoso que él bautizaría en Espíritu Santo y fuego. El jamás quiso ocupar la posición de “salvador de Israel”, él siempre le dio su lugar a Jesús y siempre como uno mayor que él. Creo que hoy en día deberíamos hacer siempre lo mismo. Siempre deberíamos darle el lugar que le corresponde a Cristo que Él sea Rey y Señor de nuestras vidas.
El bautizo de Juan se refería a un arrepentimiento, a partir de la ley, todavía no se manifestaba Jesús y todavía no empezaba el nuevo pacto, por lo que Juan usó el bautismo para atraer a la gente a Dios. Pero el mismo dice que el Cristo bautizaría en Espíritu Santo y fuego. Fue como una enseñanza de lo que pasaría con los creyentes.
Bautizo significa “sumergir completamente en” El bautismo no es un chorrito de agua en la cabeza, el bautismo es sumergirse completamente. Juan lo hacía con su gente y Cristo lo hace con los suyos. Cuando una persona nace de nuevo es sumergido completamente en Dios. No es una probadita es el total de lo que Dios nos da. Cuando Cristo se manifiesta en una persona lo sumerge al cien por ciento en Él.
Esta es una experiencia que ha cambiado millones de vidas desde hace más de dos mil años. Sumergirse en el Espíritu Santo ha cambiado muchas vidas, ha salvado personas, familias y países. No hay nada que pueda comprarse con esto. No hay religión en todo el mundo que pueda, no sólo prometer, sino experimentar esto. Porque no se trata de una experiencia “mágica” ni “ritual” se trata de una experiencia de acercamiento con el Dios vivo. Se trata de un contacto entre Dios y sus hijos. Y no un contacto leve o “light” se trata de un completo sumergirse en Él.
Dios no se anda con pequeñeces, cuando el da, lo da todo. Hasta su hijo, esa fue la prueba mayor que lo mucho que nos ama y de lo mucho que está dispuesto a darnos. Si nos ha dado a su hijo ¿qué más no nos dará?
Esta es la razón por la que muchos de nosotros quedamos cautivos en Él, después de un completo sumergirse en Él no podemos mas que quedar a sus órdenes al 100%, quedamos atrapados en su amor.
No dudes, déjate bautizar por Él. Sumérgete en el Espíritu Santo y fuego. Tu vida jamás será la misma.
Armando Carrasco Z.
La expectativa es un terreno fértil para los milagros y las convicciones masivas. Siempre que Dios se ha movido se ha generado expectativa. La gente abre su corazón y su mente se prepara para recibir más de Dios. El diccionario dice que expectativa es la “Esperanza de realizar o conseguir algo y la posibilidad razonable de que algo suceda”. Entra en juego la razón, no sólo la fe. Por eso es que el ambiente se carga de posibilidades y entra después de ver lo que se logra con la fe.
El alma humana está preparada para esto, para generar expectativa, de hechos que hemos visto y que sabemos que pueden suceder otra vez, en este caso, Juan había estado hablando fuertemente al pueblo judío y estaban sucediendo muchas cosas con esos sermones, la gente quería comprometerse a buscar nuevamente a Dios y le preguntaban que qué hacían con sus vidas. Y en ese ambiente de expectativa se hacen una pregunta en sus corazones, no dice que le preguntan a Juan, sino que dentro de sus corazones se preguntaban si Juan sería el Cristo, el Salvador de Israel. Ellos tenían el conocimiento de que algún día vendría el Salvador y se estaba generando la expectativa para recibirlo. Jesús no vino sin expectativa.
El pueblo de Israel tenía una expectativa tremenda por recibirlo, obviamente se llevaron una sorpresa porque lo esperaban de otra manera, pero lo que nos ocupa en este espacio es que había mucha expectativa por recibirlo.
Juan alcanza a discernir lo que había en sus corazones y les contesta a su pregunta. Les dijo que él bautizaba en agua, pero que uno más poderoso que él bautizaría en Espíritu Santo y fuego. El jamás quiso ocupar la posición de “salvador de Israel”, él siempre le dio su lugar a Jesús y siempre como uno mayor que él. Creo que hoy en día deberíamos hacer siempre lo mismo. Siempre deberíamos darle el lugar que le corresponde a Cristo que Él sea Rey y Señor de nuestras vidas.
El bautizo de Juan se refería a un arrepentimiento, a partir de la ley, todavía no se manifestaba Jesús y todavía no empezaba el nuevo pacto, por lo que Juan usó el bautismo para atraer a la gente a Dios. Pero el mismo dice que el Cristo bautizaría en Espíritu Santo y fuego. Fue como una enseñanza de lo que pasaría con los creyentes.
Bautizo significa “sumergir completamente en” El bautismo no es un chorrito de agua en la cabeza, el bautismo es sumergirse completamente. Juan lo hacía con su gente y Cristo lo hace con los suyos. Cuando una persona nace de nuevo es sumergido completamente en Dios. No es una probadita es el total de lo que Dios nos da. Cuando Cristo se manifiesta en una persona lo sumerge al cien por ciento en Él.
Esta es una experiencia que ha cambiado millones de vidas desde hace más de dos mil años. Sumergirse en el Espíritu Santo ha cambiado muchas vidas, ha salvado personas, familias y países. No hay nada que pueda comprarse con esto. No hay religión en todo el mundo que pueda, no sólo prometer, sino experimentar esto. Porque no se trata de una experiencia “mágica” ni “ritual” se trata de una experiencia de acercamiento con el Dios vivo. Se trata de un contacto entre Dios y sus hijos. Y no un contacto leve o “light” se trata de un completo sumergirse en Él.
Dios no se anda con pequeñeces, cuando el da, lo da todo. Hasta su hijo, esa fue la prueba mayor que lo mucho que nos ama y de lo mucho que está dispuesto a darnos. Si nos ha dado a su hijo ¿qué más no nos dará?
Esta es la razón por la que muchos de nosotros quedamos cautivos en Él, después de un completo sumergirse en Él no podemos mas que quedar a sus órdenes al 100%, quedamos atrapados en su amor.
No dudes, déjate bautizar por Él. Sumérgete en el Espíritu Santo y fuego. Tu vida jamás será la misma.
Armando Carrasco Z.
lunes, 6 de octubre de 2008
¿Qué haremos? Lucas 3:10-14
“Y la gente le preguntaba, diciendo: Entonces, ¿qué haremos? Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo. Vinieron también unos publicanos para ser bautizados, y le dijeron: Maestro, ¿qué haremos? Él les dijo: No exijáis más de lo que os está ordenado. También le preguntaron unos soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué haremos? Y les dijo: No hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis; y contentaos con vuestro salario.” Lucas 3:10-14
Aquí se empezaba a vislumbrar parte de la economía del Reino. Porque mucho de la práctica de la religión judía de esos tiempos era mucho de guardar formas sólo para cumplir con los formatos establecidos por los hombres, pero se olvidaban de su prójimo. Llegó a ser más importante cumplir los formatos que ayudar al prójimo. Era más importante lo que la gente decía de la gente que el ayudarse entre sí.
Por eso cuando la gente le pregunta a Juan, movidos por una convicción interna muy fuerte, ¿qué haremos? Juan les responde que ayuden a su prójimo. No les dice quédense con nada pero ayuden a su prójimo, les dice si ya tienes suplida tu necesidad y la de tu familia, y tienes otra túnica más o más comida, entonces ayuda a tu prójimo.
Después vemos a otro grupo de personas, unos publicanos, que eran cobradores de impuestos, al principio los cobradores de impuestos eran respetables pero con el paso del tiempo se hicieron de mala fama por cobrar de más y abusar de la gente, y por otro lado cuando un publicano era judío, lo expulsaban de la sinagoga quedando relegado de la vida religiosa de ese tiempo. Por eso se puede entender que tenían una necesidad espiritual y se puede entender la respuesta de Juan, que les dice: No exijáis más de lo que os está ordenado. Este es otro principio del Reino, el principio de la integridad.
Más adelante vemos que hasta los soldados le preguntaron “¿qué haremos?” esto nos permite ver la calidad de unción que se cargaba Juan, que provocaba una reacción aún entre militares, afamados por su fuerte y reacio carácter. Y Juan inmediatamente les pide tres cosas 1) que no hagan extorsión, 2) que no calumnien y 3) que se contenten con su salario. Los rangos de autoridad militar sea la policía o cualquier otro sistema de protección o de guerra tienen una autoridad que mal empleada los lleva a abusar de su autoridad para generar más ingresos personales. Esto ha existido desde siempre.
Es curioso que los tres grupos de personas preguntaran los mismo “¿qué haremos?” como vimos en el estudio anterior es una pregunta común aún en nuestros días cuando nos topamos de frente con Dios. Tu vida no puede seguir igual después de un encuentro divino. No es posible ver y escuchar a Dios y seguir igual. La pregunta es natural pero lleva mucho de sobrenatural. ¿Qué haremos? Ahora bien ¿tú crees que ellos no sabían lo que debían hacer? Las respuestas de Juan en todos los casos fueron obvias. Porque ellos sabían lo que tenían que hacer pero no lo hacían. Tal ves ellos pensaban que Juan les pediría algún tipo de penitencia que se cuadrara más con su esquema religioso. Pero cuando Juan les pide cosas muy específicas coherentes con su vida diaria, creo que los sorprendió. Cuando tú le preguntes a Dios ¿qué haré? No te sorprendas si te pide cosas que tú sabes que tienes que hacer.
Yo no se si seas parte del gobierno, yo no se si seas parte del sistema militar o si eres un ciudadano civil, pero créeme hay una respuesta para ti. Ayuda a tu prójimo. Piensa en tu prójimo como si fueras tú mismo. Aclaro esto no es el hacer obras para alcanzar el cielo, es caminar en las obras como resultado de haber alcanzado el cielo. Las obras no te llevan al cielo, el cielo te lleva a las obras. Acuérdate que tus acciones determinan el reino al que perteneces. Una vez que ha caído en ti la convicción de que eres hijo entonces el camino es portarte como hijo. A Juan no le preguntaron ¿en que creeremos? ¿cuál es la nueva doctrina? ¿cuál es lo nuevo de Dios? Ya creímos, ya sabemos que somos hijos de Dios ahora la pregunta es ¿que haremos?
Armando Carrasco Z
Aquí se empezaba a vislumbrar parte de la economía del Reino. Porque mucho de la práctica de la religión judía de esos tiempos era mucho de guardar formas sólo para cumplir con los formatos establecidos por los hombres, pero se olvidaban de su prójimo. Llegó a ser más importante cumplir los formatos que ayudar al prójimo. Era más importante lo que la gente decía de la gente que el ayudarse entre sí.
Por eso cuando la gente le pregunta a Juan, movidos por una convicción interna muy fuerte, ¿qué haremos? Juan les responde que ayuden a su prójimo. No les dice quédense con nada pero ayuden a su prójimo, les dice si ya tienes suplida tu necesidad y la de tu familia, y tienes otra túnica más o más comida, entonces ayuda a tu prójimo.
Después vemos a otro grupo de personas, unos publicanos, que eran cobradores de impuestos, al principio los cobradores de impuestos eran respetables pero con el paso del tiempo se hicieron de mala fama por cobrar de más y abusar de la gente, y por otro lado cuando un publicano era judío, lo expulsaban de la sinagoga quedando relegado de la vida religiosa de ese tiempo. Por eso se puede entender que tenían una necesidad espiritual y se puede entender la respuesta de Juan, que les dice: No exijáis más de lo que os está ordenado. Este es otro principio del Reino, el principio de la integridad.
Más adelante vemos que hasta los soldados le preguntaron “¿qué haremos?” esto nos permite ver la calidad de unción que se cargaba Juan, que provocaba una reacción aún entre militares, afamados por su fuerte y reacio carácter. Y Juan inmediatamente les pide tres cosas 1) que no hagan extorsión, 2) que no calumnien y 3) que se contenten con su salario. Los rangos de autoridad militar sea la policía o cualquier otro sistema de protección o de guerra tienen una autoridad que mal empleada los lleva a abusar de su autoridad para generar más ingresos personales. Esto ha existido desde siempre.
Es curioso que los tres grupos de personas preguntaran los mismo “¿qué haremos?” como vimos en el estudio anterior es una pregunta común aún en nuestros días cuando nos topamos de frente con Dios. Tu vida no puede seguir igual después de un encuentro divino. No es posible ver y escuchar a Dios y seguir igual. La pregunta es natural pero lleva mucho de sobrenatural. ¿Qué haremos? Ahora bien ¿tú crees que ellos no sabían lo que debían hacer? Las respuestas de Juan en todos los casos fueron obvias. Porque ellos sabían lo que tenían que hacer pero no lo hacían. Tal ves ellos pensaban que Juan les pediría algún tipo de penitencia que se cuadrara más con su esquema religioso. Pero cuando Juan les pide cosas muy específicas coherentes con su vida diaria, creo que los sorprendió. Cuando tú le preguntes a Dios ¿qué haré? No te sorprendas si te pide cosas que tú sabes que tienes que hacer.
Yo no se si seas parte del gobierno, yo no se si seas parte del sistema militar o si eres un ciudadano civil, pero créeme hay una respuesta para ti. Ayuda a tu prójimo. Piensa en tu prójimo como si fueras tú mismo. Aclaro esto no es el hacer obras para alcanzar el cielo, es caminar en las obras como resultado de haber alcanzado el cielo. Las obras no te llevan al cielo, el cielo te lleva a las obras. Acuérdate que tus acciones determinan el reino al que perteneces. Una vez que ha caído en ti la convicción de que eres hijo entonces el camino es portarte como hijo. A Juan no le preguntaron ¿en que creeremos? ¿cuál es la nueva doctrina? ¿cuál es lo nuevo de Dios? Ya creímos, ya sabemos que somos hijos de Dios ahora la pregunta es ¿que haremos?
Armando Carrasco Z
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