lunes, 23 de febrero de 2009

Palabras del Cielo. Lucas 4:22

“Y todos daban buen testimonio de él, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían ¿no es éste el hijo de José?” Lucas 4:22

Aquí vemos varias cosas muy interesantes, en primer lugar nos damos cuenta que todos daban buen testimonio de Jesús. El fue un hombre bien portado y con una gracia sobrenatural. Creo que todos sabemos que es imposible caerle bien a todos. Claro que estamos en el contexto histórico de los inicios de la vida pública de Cristo. Más adelante las envidias y el poco entendimiento generarían enemigos a Jesús. En el libro de Eclesiastés dice que toda obra de excelencia despierta envidias y Cristo era una muestra de la excelencia de Dios.

Y Él jamás dio mal testimonio, fue la envidia la que provocó que lo persiguieran pero siempre dio muy buen testimonio, de hecho creo que es algo que todos los cristianos deberíamos esforzarnos. Tener un buen testimonio delante de todos es una gran ayuda y una excelente herramienta para poder extender el Reino de manera eficaz. Cuando entiendes que tu naturaleza divina te permite tener buen testimonio se hace más fácil llevarlo.

Pero también vemos que estaban maravillados por las palabras de gracia que salían de su boca. Lo que él hablaba venía directamente del cielo, y empezaban a darse cuenta de que estaba hablando con gracia divina. Es impresionante pero el Reino se mueve con palabras, específicamente con palabras creativas. NO con palabras adornadas, sino con palabras que vienen del cielo dichas de manera inteligente. Frases inteligentes son las que mueven el Reino. La Palabra es el motor que mueve el Reino.

Ahora, esto ponía a la gente en una situación incómoda, porque estaban acostumbrados a que las “cosas de Dios” las hablaran los “escribas” y los religiosos. Y de repente ven que un hombre “común y corriente” (en apariencia, porque realmente era Dios) hablaba cosas de Dios y de manera impactante. Y por eso se hacían esta pregunta “¿No es éste el hijo de José?”

Lo curioso es que han pasado más de dos mil años y esto todavía sigue aconteciendo. Cuando el Espíritu Santo visita a una persona y la cambia y empieza a hablar con poder y empieza a impactar a la gente, la primer pregunta que se hace la gente es “¿No es éste nuestro vecino?” “¿No es éste el chofer?” “¿no es éste el hijo de Fulanito?” no podemos creer que Dios usa a las personas.

Siempre queremos ver que las cosas de Dios las hablen “los profesionales” queremos ver a hombres súper elegidos con una aureola para poder ver el poder de Dios y escuchar sus palabras de gracia. Y cuando un hombre común y corriente se levanta, simplemente no podemos creerlo.

Estamos viviendo un tiempo muy especial de parte de Dios en el cual se están levantado personas ungidas por el Espíritu Santo por todos lados del mundo y están haciendo cosas que van a revolucionar la forma en que vemos a la “Iglesia”, principalmente están quitando en la práctica todo sistema sacerdotal, donde implique a un “profesional que atienda las cosas de Dios” por que después de lo que hizo Jesús por nosotros, las cosas de Dios las tenemos que abordar todos, todos podemos entrar al lugar santísimo y llevar no sólo una relación personal con Dios, sino un compromiso con Él.

Busca a Dios, deja que Él te llene y te hable esas palabras de gracia que tiene para el mundo, compártelas y empieza a escuchar por todos lados…” ¿No es éste un hombre común y corriente como para que hable con ese poder?”

Armando Carrasco Z.

martes, 17 de febrero de 2009

¡Bibliazo! Lucas 4:20-22

“Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó a decirle: Hoy se ha cumplido esta escritura delante de vosotros.” Lucas 4:20 y 22

Este pasaje se ha usado para un sin fin de situaciones, por ejemplo muchos han basado este pasaje para avalar la búsqueda de guianza divina “ruletando” la Biblia, en otras palabras, abrir la Biblia al azar y ver dónde se abrió para ver qué está hablando Dios. Pero quiero aclarar algo, creo que puede darse el caso en que Dios te hable por que abres la Biblia y donde pones tus ojos hay un mensaje claro y rehma para ti. A mi me ha pasado, no una vez sino muchas veces, pero es muy diferente a cuando usas esa “técnica” para escuchar la voz de Dios. Que tomas la Biblia, oras cierras los ojos y la abres… y eso lo haces mecánicamente. Y por una simple razón creo que no es conveniente hacer esto, si Dios lo permitiera, sería un obstáculo en tu desarrollo como cristiano. Porque lo que Dios quiere es que aprendas a escucharlo a Él en una relación íntima, y no en una “ruleta” de la suerte bíblica.

A muchos se les ha quitado esta costumbre cuando abren la Biblia y leen o una serie de maldiciones o una serie de nombres y nombres y nombres que no dicen nada. Si “sale” algo feo… no fue Dios el que habló y si sale algo bonito… lo toman como promesa. Dios quiere que tengas una relación viva con él más que una mecánica para escuchar Su voz.

Sin embargo, aclaro que sí es posible que Dios use esta forma para hablarnos, este pasaje es un ejemplo, porque aunque dice que halló el pasaje, que implica buscarlo, dice que se le dio el libro del profeta Isaías, y de eso no tenía control, y sucede que el libro que le dan habla de él y de lo que iba a hacer en la Tierra. Es impresionante, la exactitud de los hechos, milimétricamente exacto.

Dice la Biblia que todos pusieron los ojos en él. Imagínate el suceso, todos en silencio, reconociendo en sus corazones que algo estaba pasando, que no era un día común y corriente, que algo se estaba gestando, se daban cuenta en su espíritu que estaban escuchando la voz de Dios. Mostrando a Cristo, y mostrando sus planes. Simplemente se quedaron callados y todos pusieron sus ojos en él.

Y como todos lo estaban viendo, simplemente les dijo que ese día se cumplía esa escritura delante de ellos. Me gusta imaginármelo, porque ellos se daban cuenta de que Dios estaba en medio de ellos, tal vez no podían entenderlo con su mente, pero su espíritu se estaba dando cuenta.

Hoy en día sucede en algunas reuniones, cuando sabes de que sabes que Dios está en medio. Que te das cuenta que Dios está presente allí, no hablo de su omnipresencia, ni de estar seguro por fe, hablo de que se manifiesta su presencia en un lugar determinado a una determinada hora.

En otra ocasión hablaremos de manifestaciones de la presencia de Dios, pero hoy me refiero a cuando Dios habla y sabemos en el espíritu de que es Él hablando. Y lo curioso es que todo el auditorio se da cuenta y sucede lo de este pasaje, que ponemos los ojos en Él. De hecho creo que esto es una buena directriz, cuando tus ojos los pones en Él, ni dudarlo…es Dios quien está presente, cuando pones los ojos en el predicador…es sólo una emoción humana.

No hagamos a un lado algunas formas en las que nos habla Dios, pero tampoco hagamos técnicas o mecánicas para escuchar su voz, lo importante de todo esto es que aprendamos a llevar una relación viva con Dios. Después de todo el sigue vivo y le fascina presentarse en medio de los creyentes.

Armando Carrasco Z

martes, 10 de febrero de 2009

Ungido y enviado. Lucas 4:16-19

“Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor.” Lucas 4:16-19

La otra parte que debemos estudiar de este pasaje es lo que dice del Espíritu Santo, dice que “…me ha ungido…” y también dice “…me ha enviado…” Dice que el Espíritu Santo lo ungió y lo envió. Esto nos presenta un claro panorama de los propósitos de la unción.

No dice en este pasaje que fue ungido por el Espíritu Santo para regocijo personal, sino que tenía un propósito bien definido. Es necesario entenderlo porque creo que cada vez más vamos a caminar ungidos del Espíritu Santo. No será como en los congresos de “Unción y Milagros” donde sólo se pide la unción para el momento y ya. Veremos que esa unción viene sobre personas para un propósito bien definido.

Esta unción no precisamente la vas a “cachar” en un congreso, sino en tu casa, en un estudio bíblico, en el lugar que menos te imagines, pero una cosa es segura, tú vas a saber lo que está pasando. Y debes saber para qué está pasando. Debes ir a lo que Dios te lleve, puede ser para predicar, para sanar o para liberar.

Algo que debemos tomar en cuenta que esta unción está acompañada de la Palabra. No es evento aislado, sino que proviene de la Palabra. Cuando Jesús fue ungido estaba leyendo precisamente el libro de Isaías. El pasaje que mostró la vida de Jesús en la Tierra.

No podemos conformarnos sólo con sentir bonito. Es necesario que acompañemos de la Palabra la unción del Espíritu Santo. Muchas personas se han desviado por seguir sólo la unción. La unción tiene mucho poder. Mal usado puede perjudicarnos.

Cuando me refiero a la Palabra no sólo me refiero a respaldar lo que vemos con lo que dice la Biblia, sino me refiero a poner en práctica la Palabra, poner a trabajarla en nuestras vidas para que produzca un carácter refinado en nosotros. Que pueda verse Cristo en nosotros.

Cuando podemos basar la unción en la Palabra tendremos en nuestras manos un poder para predicar, sanar y liberar como ni siquiera lo imaginamos. Hay mucha gente que está persiguiendo la unción. Hay mucha gente que está persiguiendo las señales, pero se está olvidando del poder de la Palabra. Y los resultados o son desastrosos o simplemente no sucede nada eterno, sin o sólo obras que no van a trascender.

La palabra clave de todo esto es destino porque cuando tu búsqueda de unción y llenura del Espíritu Santo está basada en la Palabra, te vas a encontrar con tu destino. Serás ungido y lleno del Espíritu Santo para que cumplas con tu destino. Una cosa es saber cuál es nuestro destino y otra es estar capacitado para alcanzarlo.

Por eso es importante buscar la unción y la llenura del Espíritu Santo. Porque te da el poder para alcanzar tu destino. No sólo sabes lo que tienes que hacer, sino que lo puedes hacer. Busca la unción, busca la llenura del Espíritu Santo, pero no para pasarla bien en una reunión, búscala porque sabes de que sabes que tienes un propósito en esta Tierra y quieres cumplirlo. Está al alcance de tu mano. Sé lleno ahora del Espíritu Santo y recibe la unción que necesitas. Ahora.

Armando Carrasco Z.

martes, 3 de febrero de 2009

Buenas nuevas. Lucas 4:16-19

“Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor.” Lucas 4:16-19

Creo que este pasaje resume la obra que vino a hacer Jesús a la tierra y nos marca un parámetro seguro de lo que debemos perseguir en nuestras vidas. Nosotros debemos ser embajadores de su Reino y como tales es necesario que donde lo presentemos se manifieste en estas áreas.

Sin embargo empieza con una aseveración tremenda, dice “ El Espíritu del Señor está sobre mi” no dice en mi, no dice “desde el cielo” dice sobre mi. Y eso nos da un panorama de lo que puede suceder en una persona. Cuando tu naces de nuevo, te conviertes en templo del Espíritu Santo, y Dios mora en ti, pero la Biblia hace una clara diferencia cuando habla de “está sobre mi” o cuando dice “llenos del Espíritu Santo” y aquí vemos en este pasaje importantísimo que dice “Sobre mi”. y no sólo eso sino que dice que lo ha ungido. Lo mismo. Debemos entender que es muy diferente una persona que ha creído a una persona que ha sido llena del Espíritu Santo o que ha sido ungida por el Espíritu Santo.

Ahora bien empecemos con las cosas que vino a hacer en la Tierra. Como punto número uno dice que vino a dar nuevas buenas a los pobres. Los pobres viven todos los días de su vida con una desesperanza que los agobia. Tener hambre, frío y desesperanza, acaba a cualquier persona, y Dios siempre ha estado al pendiente de los pobres. Y lo primero que dice es que vino a hacer fue a darles buenas noticias.

Después dice que vino a sanar a los quebrantados de corazón, creo que todos nos hemos dado cuenta de cuánta gente tiene el corazón triturado. Por miles de razones, pero tienen un corazón quebrantado. Algunos por enfermedad, otros por heridas en el alma, o por tantas cosas, pero hay muchos que tienen el corazón roto. Y vivir así es llevar una carga muy pesada. Cabe mencionar que dice sanar a los quebrantados de corazón, por lo que podemos ver que es una especie de enfermedad, la cual sólo Cristo puede sanar, muchas veces sólo el puede ver los corazones, y donde parece que no hay nada “enfermo” Dios lo ve y lo sana. El corazón es algo muy íntimo y privado pero Dios nos conoce a fondo.

El siguiente punto dice que a proclamar libertad a los cautivos. Creo que no hay nada más frustrante que ser cautivo. Y todos sabemos que no necesitamos estar en una cárcel para estar presos, algunos están presos en sus vicios, otros en actos inmorales, otros en sus temores, pero la buena noticia es que Jesús vino a pregonar su libertad.

Después dice “y vista a los ciegos” aquí se refiere a los ciegos en lo natural, y ciegos en lo espiritual, en lo natural Dios puede hacer un milagro y en lo espiritual puede abrirles los ojos para que puedan ver la verdad. La vista tiene un significado muy importante por que por nuestros ojos podemos ver el camino en el que andamos. Muchas veces por nuestra ceguera andamos en caminos equivocados.

Y también dice “y poner en libertad a los oprimidos” Los oprimidos no precisamente son los pobres, no precisamente son los enfermos, sino aquellas personas que están aplastadas emocionalmente. Y están afectados en todas las áreas de la vida. Sus vidas han sido reducidas a polvo. Viven todo el tiempo en un temor continuo. Y hay muchos así que están oprimidos por el trabajo, por la competencia, por el engaño.

Y cierra con la frase de “predicar el año agradable del Señor”. Por fin había llegado el día en que el hombre tendría la oportunidad de reestablecer su relación con Dios. Empezaba el camino de la cruz. Y eso para Dios eran muy buenas noticias.

Armando Carrasco Z.

lunes, 26 de enero de 2009

A.E.S. / D.E.S. Lucas 4:16

“Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer.” Lucas 4:16

Jesús no vino a invalidar la ley judía, vino a cumplirla, y en este pasaje podemos ver que Jesús tenía la costumbre de ir a la sinagoga y leer la Escritura. Y podemos seguir con el estudio de lo que sucedió después de regresar del desierto en el poder del Espíritu Santo. Porque vemos que Jesús tenía la costumbre de ir a la sinagoga y leer, pero nos damos cuenta que no lo conocían muchos porque no habían visto su poder.

En este caso marcó una pauta a partir de este momento porque ya no fue el mismo. Hubo un antes y un después. Así pasa con nosotros cuando tenemos un encuentro con el Espíritu Santo. Una cosa es cuando conoces a Jesús como tu Salvador personal y otra es cuando conoces al Espíritu Santo como persona. Cuando el Espíritu Santo te visita jamás vuelves a ser el mismo. Hay un antes y después del Espíritu Santo.

Una visita del Espíritu Santo te queda marcada de por vida. Jamás la olvidas. Y la gente se da cuenta. Es imposible no verlo, es como la tos y el dinero, no puedes ocultarlos. Ser lleno del Espíritu Santo es algo tangible por uno y por los demás. Podemos ver personas A.E.S. y D.E.S (Antes del Espíritu Santo y Después del Espíritu Santo).

NO puedes tratar al Espíritu Santo como una “fuerza” o como un “consuelo” ni tampoco lo puedes ver como una palomita o como una llama de fuego, No, Él es una persona y es Dios. Por eso cuando tienes un encuentro con Él tu vida cambia radicalmente porque te das cuenta que El Espíritu Santo es Dios y tiene muchas ganas de llevar una buena relación contigo.

Y lo que es mejor, cuando te das cuenta que el Espíritu Santo está en la Tierra. Que el es la promesa de Jesús de no dejarnos Huérfanos. No estamos solos esperando a que un día llegue y solucione todo. Tenemos a Dios caminando en la Tierra. El Espíritu Santo está en la Tierra y lo mejor, su domicilio terráqueo eres tú.

Debes buscar al Espíritu Santo. La parte en la Biblia donde dice que el que pide recibe, está bajo el concepto de buscar al Espíritu Santo, ya lo estudiaremos con calma. Pero nuestra parte es buscarlo y pedirle y dice la Biblia que no nos será negado. Vivir caminando y conociendo al Espíritu Santo es algo de otra dimensión. Es algo que engrandece tu vida al máximo. Tu vida empieza a ser extraordinaria.

Esto para mí es lo más asombroso. Vidas ordinarias, de gente común y corriente, se convierten en vidas extraordinarias. No necesitas ser el gran predicador o el gran evangelista de fama mundial, tú puedes conocer al espíritu Santo y cambiar tu entorno y vivir tantos o más milagros que el más afamado de los predicadores.

El quiere llevarte a otra dimensión de relación por eso debes entender que le está aquí en la Tierra, no está a mil años luz en el cielo, está aquí en la Tierra y tenemos acceso directo a Él por medio de Jesús. Este enorme privilegio es sólo para aquellos que hemos sido salvos. Lo único que nos capacita para poder estar delante de Él es que somos lavados con la sangre de Cristo.

Recuerda que somos su templo, Él habita en nosotros. Somos su templo y no sólo está ocupado sino que podemos ser amigos de Aquel quien lo ocupa.

Dime una cosa, en este momento…¿tu vida es A.E.S o es D.E.S.?

Armando Carrasco Z

lunes, 19 de enero de 2009

Fama Sana. Lucas 4:14-15

“Y Jesús volvió en el poder del Espíritu Santo a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor. Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado por todos.” Lucas 4:14-15

Aquí está una de las cosas más interesantes de los desiertos y de los ayunos. Porque recordemos que Jesús ayunó y no comió nada. Entonces podemos ver lo que sucedió después de un desierto con ayuno. Regresó en el poder del Espíritu Santo. No sólo lleno del Espíritu sino en el poder del Espíritu Santo. Lo cual marcó una diferencia a partir de ese momento, porque su fama corrió veloz y pronto se difundió en todos los alrededores.

Durante el este estudio del libro de Lucas vamos a ver algunos aspectos del ayuno, en esta ocasión vamos a analizar algunos puntos, primero estar concientes que el ayuno, de ninguna manera es para “torcerle la mano a Dios. Muchas veces cuando leemos la palabra “ayuno” la relacionamos con alguna técnica para que Dios se apiade de nosotros. O para que de su mano a torcer. Para eso NO es el ayuno. La motivación es muy importante porque nos rige en todas las áreas de nuestro vida, si tu motivación es incorrecta, tu actitud durante el ayuno será incorrecta, lo mismo con tus operaciones serán incorrectas. Por es debe quedar claro cual es una buena motivación. Un propósito del ayuno es sensibilizarse un poco más de lo que estamos llevando una vida normal de alimentación.

Una batalla que tenemos diariamente es con la carne, en todos los sentidos. Y comer es un punto fundamental para la carne, nuestro cuerpo cree que no puede vivir un día sin alimento. Y le cuesta trabajo ayunar. Cuando tienes hambre todo gira en torno a comer. Por eso cuando ayunamos ponemos el cuerpo en línea a cosas más importantes. Debilitamos la carne para fortalecer el espíritu. Ahora bien el ayuno no trae cosas del cielo en automático. De nada sirve si sólo dejas de comer pero no te aplicas a orar y fortalecer tu relación con Dios, de nada sirve si no te pones a estudiar su palabra, si no te pones a meditar en ella, en estudiar revelaciones que Dios te haya dado.

Por otro lado vemos que Jesús combinó el desierto con ayuno. Muchas veces cuando somos llevados a un desierto, no ayunamos y pasamos el desierto en victoria, pero no alcanzamos a saborear eso poder del Espíritu Santo. La próxima vez que te estés percatando de que estás entrando a un desierto empieza a planear buenos tantos de ayuno, créeme que al término de tu desierto todo va a ser muy diferente.

Vemos que se difundió su fama. Yo se que no debemos buscar el ayuno sólo por la fama, pero también se del poder que genera la fama. Aquí la fama no está relacionada con algo carnal y superficial, sino como una herramienta para dar a conocer el mensaje del Reino. Es muy diferente presentarse a un lugar sin fama que con fama. Y para estas alturas del partido, la fama de Jesús ya se había difundido por todos los alrededores. Donde llegaba ya lo esperaban multitudes por su fama. Amar la fama nos lleva a la catástrofe, pero usarla nos lleva a compartir mas eficazmente el mensaje. Mantén la fama bajo control, que nunca llegue a conquistarte, la fama tiene dos filos. Sin embargo es casi imposible ser lleno del Espíritu Santos y de su poder y no tener fama. El diccionario define fama como reputación, prestigio y popularidad. Por eso es que la fama en sí no es un pecado.

Ahora bien, vemos que Jesús al tener el poder del Espíritu Santo, de tener fama es que empieza a enseñar en las sinagogas. Cuando eres lleno del Espíritu Santo y empieza a correr tu fama, dedícate a enseñar. Dios quiere que la gente le conozca, quiere que se reconcilie con Él. Por eso necesita gente llena del Espíritu Santo que quiera enseñar acerca de Él.

Vemos al final del pasaje que Jesús era glorificado por todos. Cuando tú empiezas a enseñar el mensaje del Reino en el poder del Espíritu Santo, Jesús es glorificado por todos. Ser lleno del Espíritu santo te lleva a hablar de Jesús, te lleva a que la gante lo glorifique. Tenemos que estar siempre llenos del Espíritu Santo.

Armando Carrasco Z.

lunes, 12 de enero de 2009

Victoria total. Lucas 4-13

“Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo” Lucas 4:13

En este pasaje vemos que el diablo le presentó a Jesús toda tentación. Y en todas tuvo la victoria. A veces creemos que somos los únicos que somos tentados, pero déjame decirte que Jesús fue tentado con todas las tentaciones. Por eso él se puede identificar contigo. Porque entiende perfectamente por lo que estás pasando, no importa qué clase de tentación estés pasando, él entiende al 100% la situación. Este simple hecho de saber que Jesús fue probado en todo, genera una confianza indescriptible para nosotros. Porque sabemos que él nos entiende.

Por otro lado, no sólo debemos tener la confianza de sabernos comprendidos, sino estar seguros que él venció toda tentación. Y que en cada tentación el nos proporciona una salida. Ser tentados nos es pecado, todos somos tentados. Pecado es acceder a esa tentación. Debes a prender a reconocer los momentos de tentación para poder negarte. Reconocer esos momentos donde se presenta la alternativa de pecar para poder decir no. sinceramente hay muchas áreas de nuestras vidas en las que ni siquiera escuchamos la tentación sino que somos practicantes por hábito. Esto es lo que debemos atacar. Cuando tenemos una tentación donde claramente escuchas esa voz que te invita al mal, es un poco más fácil decir que no, pero cuando practicas el pecado por hábito, un buen inicio es empezar a escuchar la voz de la tentación. Donde empieza el pecado.

El Espíritu Santo debe ser Señor de nuestras vidas y de cada área de nosotros. Nuestra vida es su templo. Aquellas áreas donde tenemos un hábito pecaminoso, debe ser entregada al señoría de nuestro Dios. De otra manera va a ser muy difícil vencer. Debemos llevar al Señorío de Cristo todas las áreas de nuestra vida.

En este pasaje dice que cuando hubo acabado toda tentación se apartó de Jesús por un tiempo, el diablo no dejó a Jesús sino hasta que hubo acabado, no hizo su trabajo por partes, lo que quería era abrumarlo, como ametralladora, para ver si por la presión, Jesús sucumbía a sus invitaciones. Pero ni aún con tanta persistencia pudo vencerlo. Puede haber ocasiones en las que nos suceda algo similar, que el diablo te tiente como ametralladora, una tras otra. Una tras otra. Hasta que caigas. Pero créeme, puedes salir victorioso porque nuestro Señor ha salido vencedor.

Pero también dice que después se apartó de él por un tiempo. Esto también nos sucede a nosotros. Una vez que ganamos una batalla el enemigo se retira. No vive todo el tiempo tentándonos las 24 horas del día. Pero también dice que es sólo por un tiempo. Después regresa. En toda nuestra vida veremos que el diablo viene nos tienta y se va, regresa, nos tienta y se va, regresa nos tienta y se va.

Hay tentaciones que llegan repentinamente, “haz esto ahora” pero hay tentaciones que se presentan por días y a veces por meses, “y si haces esto…” te comento esto porque en las tentaciones donde se te vienen a la mente cosas para hacer próximamente, lo mejor es comentarlas a algún amigo, a veces el simple hecho de comentar tu tentación es suficiente para vencerla. Y en otras ocasiones al comentarla tendrás un aliado para que te ayude a salir adelante. Dice la Biblia que Dos son mejor que uno, y que uno echa fuera mil y dos a diez mil.

No hay tentación por la que Jesús no haya pasado y no hay tentación que Jesús no haya vencido. Esa es una gran victoria.

Armando Carrasco Z