"Y todos los que las oían las guardaban en su corazón, diciendo: ¿Quién, pues, será este niño? Y la mano del Señor estaba con él."
Está hablando de las cosas que acompañaron el embarazo de Elisabet. Y vemos tres cosas importantes en este versículo, la primera de ellas es que dice que todos los que las oían las guardaban en su corazón.
No las guardaban en su mente o alma, sin en su espíritu, hay una diferencia entre guardar las cosas en el alma y guardarlas en el corazón, lo que guardamos en el alma son las emociones y heridas, son cosas que no trascienden mucho, pero las cosas que guardamos en el corazón son cosas que permanecen y que no tienen nada que ver con las emociones. La gente que conocía a Zacarías y a Elisabet y que vivieron de cerca todo lo que acontecía con ese embarazo, se dieron cuenta que realmente era algo importante lo que estaba aconteciendo con ellos.
Y no sólo se emocionaron por los milagros que vieron, no sólo gritaron jubilosos, sino que guardaron todo en su corazón. Guardar nos lleva a pensar en protejer algo del ambiente y del paso del tiempo. Imagínate a aquellas personas que vieron todas las escenas de la vida de Juan, cuando fue anunciado, cuando se embarazó Elisabet, cuando nació cuando se hizo profeta, cuando presentó a Jesús, la gente que vio su vida, seguramente quedó impactada.
Tanto que se hacían una pregunta: “¿quién, pues, será este niño?” Eran tantas las cosas que estaban sucediendo que no podían dejar de preguntar qué pasaría con ese niño y la atención de las personas se centró en el niño, no en los padres. No decía “wow, por la santidad de Elisabet” ó “por el ministerio de Zacarías”. Tampoco centraban su atención en las manifestaciones que estaban experimentando. No. sus ojos estaban atentos al niño. Esto nos enseña que cuando Dios hace algo debemos prestar atención a Él y no tanto a los que están dando a luz al niño, ni mucho menos a las manifestaciones de poder del Espíritu Santo. Otra cosa que vale la pena destacar es que no se preguntaban Qué va a hacer este niño, lo que preguntaban era quién es este niño. Se daban cuenta que el quién es mas importante que el qué.
Y por ultimo dice que “La mano del Señor estaba con él” en México tenemos una frase que nos va ayudar a entender esto, cuando queremos pedir ayuda a alguien decimos “échame una mano” o cuando alguien le ayuda a otro decimos “le echó la mano” y son frases de total apoyo, a veces pasamos por la vida situaciones en las que nos estancamos y no podemos salir si es que alguien no nos echa la mano. Imagínate Dios echándote la mano…impresionante. Y era tan notorio que Dios le “echó la mano a Juan” que quedó registrado en la Biblia, desde que estaba en el vientre de su madre fue notoria “la mano de Dios” sobre su vida.
Dicen que las bendiciones de Dios no vienen solas. Creo que es muy cierto, quiero terminar con otra frase muy mexicana también pero creo que nos ilustra perfectamente lo que hace Dios cuando nos echa la mano…”cunado Dios da, hasta los costales presta”.
Armando Carrasco Z.
sábado, 19 de enero de 2008
lunes, 3 de diciembre de 2007
La fuerza de la tradición Lucas 1:59-65
LUCAS 1: 59-65
"Aconteció que al octavo día vinieron para circuncidar al niño; y le llamaban con el nombre de su padre, Zacarías; pero respondiendo su madre, dijo: No; se llamará Juan. Le dijeron: ¿Por qué? No hay nadie en tu parentela que se llame con ese nombre. Entonces preguntaron por señas a su padre, cómo le quería llamar. Y pidiendo una tablilla, escribió, diciendo: Juan es su nombre. Y todos se maravillaron. Al momento fue abierta su boca y suelta su lengua, y habló bendiciendo a Dios. Y se llenaron de temor todos sus vecinos; y en todas las montañas de Judea se divulgaron todas estas cosas."
Este es un claro ejemplo de lo que llegan a ser las tradiciones de los hombres, lo que llega a ser la religiosidad en los hombres. Vemos que cuando nace Juanito, los que circuncidaban querían llamar al niño igual que su Padre, como una tradición. Pero María les dijo que no se llamaría Zacarías sino Juan y parece ser que se armó un alboroto porque no confiaron en lo que ella decía sino que fueron a ver a Zacarías y le preguntaron lo mismo, pero cuál sería su sorpresa cuando Zacarías respondió lo mismo “se llamara Juan”.
Cuando nace algo nuevo de parte de Dios, comparando un poco a un bebé, lo primero que sucede es que muchos le quieren poner el mismo nombre que los antepasados. No quieren perder la costumbre. El nombre es sumamente importante porque de alguna manera representa lo que eres, por lo que cuando nace algo nuevo sólo sus padres saben como se va a llamar. Porque son ellos los que han recibido el mensaje y el llamado. Y saben cuál es el nombre que debe dársele a la nueva criatura.
Es notorio que cuando Zacarías escribió el nombre de “Juan” en la tablilla, en ese momento pudo recuperar el habla. Quedó como testimonio delante de todos el nombre que debería llevar el niño nuevo. Cuando nace algo nuevo de Dios a veces no podemos hablar abiertamente, como que tenemos la boca “cerrada”, pero cuando le ponemos un nombre…!pum¡ se destapa nuestro entendimiento y podemos hablar claramente. El nombre dice mucho de lo que somos.
Después dice que todos se llenaron de temor al ver lo que sucedía y que pronto se propagó toda esa historia por todas las montañas de Judea. Cuando nace algo nuevo de Parte de Dios, sobreviene un temor de Dios tremendo, porque la gente puede “palpar” y “ver” a Dios con sus propios ojos, y son cosas que se divulgan de inmediato. Me pongo a pensar en lo que sucedió hace muchos años en Toronto, cómo fue que se propagó por todo el mundo lo que estaba aconteciendo en esa congregación…¡todos querían ir a ver lo que Dios estaba haciendo!
Armando Carrasco Z.
"Aconteció que al octavo día vinieron para circuncidar al niño; y le llamaban con el nombre de su padre, Zacarías; pero respondiendo su madre, dijo: No; se llamará Juan. Le dijeron: ¿Por qué? No hay nadie en tu parentela que se llame con ese nombre. Entonces preguntaron por señas a su padre, cómo le quería llamar. Y pidiendo una tablilla, escribió, diciendo: Juan es su nombre. Y todos se maravillaron. Al momento fue abierta su boca y suelta su lengua, y habló bendiciendo a Dios. Y se llenaron de temor todos sus vecinos; y en todas las montañas de Judea se divulgaron todas estas cosas."
Este es un claro ejemplo de lo que llegan a ser las tradiciones de los hombres, lo que llega a ser la religiosidad en los hombres. Vemos que cuando nace Juanito, los que circuncidaban querían llamar al niño igual que su Padre, como una tradición. Pero María les dijo que no se llamaría Zacarías sino Juan y parece ser que se armó un alboroto porque no confiaron en lo que ella decía sino que fueron a ver a Zacarías y le preguntaron lo mismo, pero cuál sería su sorpresa cuando Zacarías respondió lo mismo “se llamara Juan”.
Cuando nace algo nuevo de parte de Dios, comparando un poco a un bebé, lo primero que sucede es que muchos le quieren poner el mismo nombre que los antepasados. No quieren perder la costumbre. El nombre es sumamente importante porque de alguna manera representa lo que eres, por lo que cuando nace algo nuevo sólo sus padres saben como se va a llamar. Porque son ellos los que han recibido el mensaje y el llamado. Y saben cuál es el nombre que debe dársele a la nueva criatura.
Es notorio que cuando Zacarías escribió el nombre de “Juan” en la tablilla, en ese momento pudo recuperar el habla. Quedó como testimonio delante de todos el nombre que debería llevar el niño nuevo. Cuando nace algo nuevo de Dios a veces no podemos hablar abiertamente, como que tenemos la boca “cerrada”, pero cuando le ponemos un nombre…!pum¡ se destapa nuestro entendimiento y podemos hablar claramente. El nombre dice mucho de lo que somos.
Después dice que todos se llenaron de temor al ver lo que sucedía y que pronto se propagó toda esa historia por todas las montañas de Judea. Cuando nace algo nuevo de Parte de Dios, sobreviene un temor de Dios tremendo, porque la gente puede “palpar” y “ver” a Dios con sus propios ojos, y son cosas que se divulgan de inmediato. Me pongo a pensar en lo que sucedió hace muchos años en Toronto, cómo fue que se propagó por todo el mundo lo que estaba aconteciendo en esa congregación…¡todos querían ir a ver lo que Dios estaba haciendo!
Armando Carrasco Z.
lunes, 26 de noviembre de 2007
Dios responde...a su tiempo. Lucas 1:57-58
"Cuando a Elisabet se le cumplió el tiempo de su alumbramiento, dio a luz un hijo. Y cuando oyeron los vecinos y los parientes que Dios había engrandecido para con ella su misericordia, se regocijaron con ella."
Lucas 1:57-58
Cuántas pero cuántas veces queremos que todo sea rápido, que todo sea “express” de un día para otro. La vida actual nos ha acostumbrado a tener las cosas rápido. La competencia entre las empresas hace que los beneficiados seamos nosotros. Por lo general buscamos dónde hagan las cosas rápido y bien.
Sin embargo hay cosas que no pueden hacerse de un día para otro. Necesitan todo un proceso para que salgan bien, muy buen ejemplo son los hijos. Necesitan nueve meses para nacer sanos. Es un periodo de tiempo.
Vimos en unos estudios anteriores que Juan fue respuesta a la petición de Zacarías y Elisabet. Y llegó el Ángel y les dio la noticia de que ya estaba su respuesta, pero eso no quiso decir que al momento nacería el bebé, tuvieron que esperar lo necesario.
Muchas veces le pedimos algunas cosas a Dios y efectivamente Él responde las oraciones de sus hijos, y también en algunas ocasiones nos dice que ya viene en camino la respuesta, y aquí es donde entramos en confusión porque queremos que sea de inmediato. Que al abrir los ojos al otro día ya tengamos la respuesta, y por lo general no es así.
Las respuestas tienen un curso natural de alumbramiento, una cosa es el anuncio y otra cosa es dar a luz. Hay cosas que tardan más que otras…por simple naturaleza. Entonces dejemos que las respuestas de Dios se incuben en nosotros hasta que llegue el día de alumbramiento.
Más adelante dice que cuando oyeron los vecinos y los parientes que Dios había engrandecido para con ella su misericordia, se regocijaron con ella, es muy bonito cuando la gente que nos quiere ve la respuesta de Dios en nosotros. Cuando Dios contesta una oración trae alegría no sólo al que recibe el favor sino a todos los que ven que Dios es bueno y responde. Una gran bendición es recibir los favores de Dios quedando un testimonio de nuestro gran papito que tenemos.
Tal vez no toda la gente, pero si hay algunas personas que empiezan a acercarse a Dios sólo por que ve que a nosotros Dios nos responde. Que no añade tristeza con nada de lo que nos manda, que su bendición y favor son grandes.
Por otro lado, no debemos de perder la capacidad de asombro y gozarnos con aquellos que amamos, cuando Dios les responde.
Armando Carrasco Z.
Lucas 1:57-58
Cuántas pero cuántas veces queremos que todo sea rápido, que todo sea “express” de un día para otro. La vida actual nos ha acostumbrado a tener las cosas rápido. La competencia entre las empresas hace que los beneficiados seamos nosotros. Por lo general buscamos dónde hagan las cosas rápido y bien.
Sin embargo hay cosas que no pueden hacerse de un día para otro. Necesitan todo un proceso para que salgan bien, muy buen ejemplo son los hijos. Necesitan nueve meses para nacer sanos. Es un periodo de tiempo.
Vimos en unos estudios anteriores que Juan fue respuesta a la petición de Zacarías y Elisabet. Y llegó el Ángel y les dio la noticia de que ya estaba su respuesta, pero eso no quiso decir que al momento nacería el bebé, tuvieron que esperar lo necesario.
Muchas veces le pedimos algunas cosas a Dios y efectivamente Él responde las oraciones de sus hijos, y también en algunas ocasiones nos dice que ya viene en camino la respuesta, y aquí es donde entramos en confusión porque queremos que sea de inmediato. Que al abrir los ojos al otro día ya tengamos la respuesta, y por lo general no es así.
Las respuestas tienen un curso natural de alumbramiento, una cosa es el anuncio y otra cosa es dar a luz. Hay cosas que tardan más que otras…por simple naturaleza. Entonces dejemos que las respuestas de Dios se incuben en nosotros hasta que llegue el día de alumbramiento.
Más adelante dice que cuando oyeron los vecinos y los parientes que Dios había engrandecido para con ella su misericordia, se regocijaron con ella, es muy bonito cuando la gente que nos quiere ve la respuesta de Dios en nosotros. Cuando Dios contesta una oración trae alegría no sólo al que recibe el favor sino a todos los que ven que Dios es bueno y responde. Una gran bendición es recibir los favores de Dios quedando un testimonio de nuestro gran papito que tenemos.
Tal vez no toda la gente, pero si hay algunas personas que empiezan a acercarse a Dios sólo por que ve que a nosotros Dios nos responde. Que no añade tristeza con nada de lo que nos manda, que su bendición y favor son grandes.
Por otro lado, no debemos de perder la capacidad de asombro y gozarnos con aquellos que amamos, cuando Dios les responde.
Armando Carrasco Z.
lunes, 19 de noviembre de 2007
Creer, creer, creer. Lucas 1:45
"Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor."
Lucas 1:45
Este versículo me tiene impactado. Vamos a empezar por lo que quiere decir bienaventurada, el diccionario explica que significa “Feliz” ó “ afortunado” por lo que la primero que vemos es que Elisabet le dice a María que es afortunada por lo que le ha pasado.
Por lo general cuando leemos “afortunado” como que lo asociamos con mucha suerte, pero la primer definición del diccionario de la Real Academia de la Lengua Española dice que fortuna es un encadenamiento de sucesos considerados como fortuitos. Como cristianos podemos ver que esos asuntos “fortuitos” son realmente sucesos divinos, sucesos donde se ve la intervención de Dios.
Y podemos ver claramente la gracias de Dios para con María, ella no tuvo que hacer absolutamente nada para recibir lo que recibió, ella fue escogida, seleccionada por gracia. Y Elisabet le dice “afortunada”. Pero lo que sigue también nos da un panorama, porque inmediatamente después le dice “la que creyó”. No dice “afortunada porque creyó” sino “la que creyó”. Que quede claro que la gracia de Dios fue absoluta.
María ni siquiera fue escogida por que creyó. Sin embargo lo hizo. Después dice “porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor” nótese que la frase quiere decir que María es bienaventurada porque se va a cumplir lo que Dios le prometió, no porque ella haya creído.
Con esto no quiero minimizar la fe que tuvo María para creerle a Gabriel su mensaje, en las primeras clases estudiamos la diferencia entre María y Zacarías, uno que dudó y la otra que creyó pero vimos que a los dos se le cumplió lo anunciado.
Cuando Dios te anuncia algo dalo por hecho de que sucederá, cuando Dios habla se cumple, eres “afortunado” aún antes de que recibas lo que Dios te ha anunciado. Procura ser como María, ser un creyente de lo que Dios anuncia.
Ahora bien, la clásica pregunta; ¿cómo puedo saber qué me está anunciando Dios? La respuesta es fácil, pero no tanto el ponerla en práctica. Hay dos formas. Una que es cuando Dios en su soberanía te manda un mensaje estés en la condición que estés, en otras palabras, no importa si oras, no importa si estas leyendo tu Biblia, no importa si te congregas, Dios se las ingenia para hablarte y que estés seguro que es Dios. Esto no sucede muy a menudo pero sí llega a suceder, por lo general es cuando Dios tiene un anuncio que no puedes dejar de escuchar.
Pero la otra forma es un tanto más difícil, es aprender a escuchar la voz de Dios, es aprender a conocer cómo habla él, de hecho es una de las primeras cosas que se restauran cuando uno nace de nuevo. Pero debemos crecer en reconocer su voz, dice la Biblia que los suyos oyen su voz, la reconocen y la siguen.
Parece fácil, pero cuando vamos creciendo como cristianos las cosas se complican, empezamos a tener más conocimiento, a tener mas “experiencia”, mas “tablas” y vamos perdiendo, sin darnos cuenta, nuestra capacidad de oír Su voz, Su preciosa y Su invaluable voz. Creo que debemos esforzarnos diario a escuchar su voz, es más todas nuestras decisiones deberían estar basadas en lo que escuchamos de Él.
Armando Carrasco Z.
Lucas 1:45
Este versículo me tiene impactado. Vamos a empezar por lo que quiere decir bienaventurada, el diccionario explica que significa “Feliz” ó “ afortunado” por lo que la primero que vemos es que Elisabet le dice a María que es afortunada por lo que le ha pasado.
Por lo general cuando leemos “afortunado” como que lo asociamos con mucha suerte, pero la primer definición del diccionario de la Real Academia de la Lengua Española dice que fortuna es un encadenamiento de sucesos considerados como fortuitos. Como cristianos podemos ver que esos asuntos “fortuitos” son realmente sucesos divinos, sucesos donde se ve la intervención de Dios.
Y podemos ver claramente la gracias de Dios para con María, ella no tuvo que hacer absolutamente nada para recibir lo que recibió, ella fue escogida, seleccionada por gracia. Y Elisabet le dice “afortunada”. Pero lo que sigue también nos da un panorama, porque inmediatamente después le dice “la que creyó”. No dice “afortunada porque creyó” sino “la que creyó”. Que quede claro que la gracia de Dios fue absoluta.
María ni siquiera fue escogida por que creyó. Sin embargo lo hizo. Después dice “porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor” nótese que la frase quiere decir que María es bienaventurada porque se va a cumplir lo que Dios le prometió, no porque ella haya creído.
Con esto no quiero minimizar la fe que tuvo María para creerle a Gabriel su mensaje, en las primeras clases estudiamos la diferencia entre María y Zacarías, uno que dudó y la otra que creyó pero vimos que a los dos se le cumplió lo anunciado.
Cuando Dios te anuncia algo dalo por hecho de que sucederá, cuando Dios habla se cumple, eres “afortunado” aún antes de que recibas lo que Dios te ha anunciado. Procura ser como María, ser un creyente de lo que Dios anuncia.
Ahora bien, la clásica pregunta; ¿cómo puedo saber qué me está anunciando Dios? La respuesta es fácil, pero no tanto el ponerla en práctica. Hay dos formas. Una que es cuando Dios en su soberanía te manda un mensaje estés en la condición que estés, en otras palabras, no importa si oras, no importa si estas leyendo tu Biblia, no importa si te congregas, Dios se las ingenia para hablarte y que estés seguro que es Dios. Esto no sucede muy a menudo pero sí llega a suceder, por lo general es cuando Dios tiene un anuncio que no puedes dejar de escuchar.
Pero la otra forma es un tanto más difícil, es aprender a escuchar la voz de Dios, es aprender a conocer cómo habla él, de hecho es una de las primeras cosas que se restauran cuando uno nace de nuevo. Pero debemos crecer en reconocer su voz, dice la Biblia que los suyos oyen su voz, la reconocen y la siguen.
Parece fácil, pero cuando vamos creciendo como cristianos las cosas se complican, empezamos a tener más conocimiento, a tener mas “experiencia”, mas “tablas” y vamos perdiendo, sin darnos cuenta, nuestra capacidad de oír Su voz, Su preciosa y Su invaluable voz. Creo que debemos esforzarnos diario a escuchar su voz, es más todas nuestras decisiones deberían estar basadas en lo que escuchamos de Él.
Armando Carrasco Z.
lunes, 12 de noviembre de 2007
Llenos del Espíritu Santo Lucas 1:41
”…y Elisabet fue llena del Espíritu Santo.”
Lucas 1:41
Este es uno de mis principales temas favoritos. Esta frase de “llena del Espíritu Santo” dice tantas cosas. Es tan profundo que se han hecho mil controversias de este fragmento de la escritura.
Realmente no quiero entrar en polémica, lo que si quiero es ver qué es eso de ser lleno del Espíritu Santo.
Lo primero que quiero ver es “lleno”, ¿esto quiere decir que hay medidas de “llenura”? hay quienes dicen que no puede ser esto porque una vez que recibes a Cristo toda la plenitud de la Deidad está en ti, por lo que no puedes ser llenado por partes, y entiendo muy bien el argumento y creo que tienen razón, sin embargo me inquieta que la Biblia diga varias veces de algunas personas que fueron llenas del Espíritu Santo. Yo creo que es una visitación especial de Dios, es como un sumergirse completamente en él. Yo creo que por algo Jesús habló de los odres y del vino nuevo. Yo creo que somos como odres, en otras palabras que somos como recipientes y el vino nuevo es el Espíritu Santo. Yo creo que una cosa es ser hijo de Dios nacido de nuevo y ser templo de Dios y otra cosa es ser lleno de Él.
En lo personal creo que la llenura rebasa el área del espíritu que es donde mora nuestro Señor, yo creo que una llenura del Espíritu Santo es una llenura total que se puede dar en momentos, esto es que es afectado nuestra alma y nuestro cuerpo.
Por eso es que muchas veces en una visitación del Espíritu puede haber ciertas manifestaciones almáticas y a veces hasta corporales.
Una llenura del Espíritu Santo es una expansión de Dios en todo nuestro ser. Haber nacido de nuevo y tener a Dios viviendo en nosotros no provoca algo que podamos sentir, simplemente lo creemos por fe y punto, sin embargo la llenura del Espíritu Santo es imposible pasarle desapercibida. Por que nos llena por un momento el alma y el cuerpo. Y se siente. Es notorio, Lucas lo describe y anota que Elisabet fue llena del Espíritu Santo. Si quisiera decir que fue salva creo que lo hubiera dicho pero no lo hizo y no lo hizo porque todavía no era derramada la Sangre de Cristo para su perdón. Fue una experiencia diferente. Era temerosa de Dios pero todavía no había creído en su Salvador, sin embargo fue llena del Espíritu Santo.
Creo que todos los cristianos deberíamos buscar ser llenos del Espíritu Santo. Es verdad ya vive Dios en nosotros, ahora tenemos que buscar que Él se manifieste en nosotros, con una llenura de ÉL.
En un estudio posterior veremos lo que es la omnipresencia de Dios y la presencia manifiesta de Dios. Esto nos ayudará a entender un poco más esta situación de ser llenos del Espíritu Santo.
Peor me impacta muchísimo que Elisabet fue llena del Espíritu Santo cuando llegó María. En ese momento su estado maternal era profético. Llevaba dentro de ella misma al Salvador, Jesús vivía en ella. Y cuando llegó con Elizabet, saltó Juan y fue llena del Espíritu Santo. Así debemos ser nosotros. Llevamos a Jesús dentro, cuando lleguemos a un lugar el impacto debería ser igual. Que los Juanes de Dios se regocijen y las Elisabet sean llenas del Espíritu Santo. Debemos dejar que verdaderamente Dios gobierne nuestras vidas. Que sea más Él que nosotros. Y que donde lleguemos se mueva el Espíritu Santo.
Armando Carrasco Z
Lucas 1:41
Este es uno de mis principales temas favoritos. Esta frase de “llena del Espíritu Santo” dice tantas cosas. Es tan profundo que se han hecho mil controversias de este fragmento de la escritura.
Realmente no quiero entrar en polémica, lo que si quiero es ver qué es eso de ser lleno del Espíritu Santo.
Lo primero que quiero ver es “lleno”, ¿esto quiere decir que hay medidas de “llenura”? hay quienes dicen que no puede ser esto porque una vez que recibes a Cristo toda la plenitud de la Deidad está en ti, por lo que no puedes ser llenado por partes, y entiendo muy bien el argumento y creo que tienen razón, sin embargo me inquieta que la Biblia diga varias veces de algunas personas que fueron llenas del Espíritu Santo. Yo creo que es una visitación especial de Dios, es como un sumergirse completamente en él. Yo creo que por algo Jesús habló de los odres y del vino nuevo. Yo creo que somos como odres, en otras palabras que somos como recipientes y el vino nuevo es el Espíritu Santo. Yo creo que una cosa es ser hijo de Dios nacido de nuevo y ser templo de Dios y otra cosa es ser lleno de Él.
En lo personal creo que la llenura rebasa el área del espíritu que es donde mora nuestro Señor, yo creo que una llenura del Espíritu Santo es una llenura total que se puede dar en momentos, esto es que es afectado nuestra alma y nuestro cuerpo.
Por eso es que muchas veces en una visitación del Espíritu puede haber ciertas manifestaciones almáticas y a veces hasta corporales.
Una llenura del Espíritu Santo es una expansión de Dios en todo nuestro ser. Haber nacido de nuevo y tener a Dios viviendo en nosotros no provoca algo que podamos sentir, simplemente lo creemos por fe y punto, sin embargo la llenura del Espíritu Santo es imposible pasarle desapercibida. Por que nos llena por un momento el alma y el cuerpo. Y se siente. Es notorio, Lucas lo describe y anota que Elisabet fue llena del Espíritu Santo. Si quisiera decir que fue salva creo que lo hubiera dicho pero no lo hizo y no lo hizo porque todavía no era derramada la Sangre de Cristo para su perdón. Fue una experiencia diferente. Era temerosa de Dios pero todavía no había creído en su Salvador, sin embargo fue llena del Espíritu Santo.
Creo que todos los cristianos deberíamos buscar ser llenos del Espíritu Santo. Es verdad ya vive Dios en nosotros, ahora tenemos que buscar que Él se manifieste en nosotros, con una llenura de ÉL.
En un estudio posterior veremos lo que es la omnipresencia de Dios y la presencia manifiesta de Dios. Esto nos ayudará a entender un poco más esta situación de ser llenos del Espíritu Santo.
Peor me impacta muchísimo que Elisabet fue llena del Espíritu Santo cuando llegó María. En ese momento su estado maternal era profético. Llevaba dentro de ella misma al Salvador, Jesús vivía en ella. Y cuando llegó con Elizabet, saltó Juan y fue llena del Espíritu Santo. Así debemos ser nosotros. Llevamos a Jesús dentro, cuando lleguemos a un lugar el impacto debería ser igual. Que los Juanes de Dios se regocijen y las Elisabet sean llenas del Espíritu Santo. Debemos dejar que verdaderamente Dios gobierne nuestras vidas. Que sea más Él que nosotros. Y que donde lleguemos se mueva el Espíritu Santo.
Armando Carrasco Z
martes, 30 de octubre de 2007
No al aborto. Lucas 1:39-44
"En aquellos días, levantándose María, fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá; y entró en casa de Zacarías, y saludó a Elisabet. Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del Espíritu Santo, y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí? Porque tan pronto como llegó la voz de tu salutación a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre."
Lucas 1:39-44
Mmmm las mujeres, las mujeres que no pueden esperar a dar noticias, María se fue corriendo a ver a Elisabet, María ya sabía que estaba embarazada, ella ya conocía la noticia, lo que quería era disfrutar de la felicidad de Elisabet.
Pero cúal sería su sopresa cuando su parienta la recibe con una profecía, al momento de escucharla supo por el Espíritu que María estaba embarazada y supo que el fruto del vientre era de nuestro Señor. Esto es impresionante. Sin embargo en esto párrafos quiero enfocarme a otra cosa.
Yo sé que lo que voy a presentar a continuación no tiene un argumento científico, es 100% espirirtual, y los que somos hijos lo entenderemos. Y eso es lo que quiero.
Cuando empezó en los Estados Unidos la campaña a favor del aborto, uno de los argumentos que presentaron es que un feto, no es una persona hasta que esté completamente formado.
Ellos dicen que mientras no esté formado al 100% no es una persona y por lo cuál no hay culpabilidad de muerte o asesinato.
Hay muchos estudios donde verifican que un feto ya “siente” y manifiesta signos de vida, signos como el dolor y la alegría. Inclusive en el versículo 44 vemos cómo dice que la criatura saltó de alegría. Pero lo que vemos en este pasaje es aún más contundente. Cuando un óvulo es fecundado, en ese momento, se crea un ser humano.
Desde ese momento ese feto que está en el vientre de su madre tiene su propio espíritu. Podemos ver en el versículo 41 que cuando “…oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre…” Juanito oyó, escuchó la voz de María, y se albortó todo, yo me atrevería a decir que vió en el espíritu a Jesús.
Porque el sólo hecho de oír a María no podía representar que supiera quién era el bebé de María, bueno más que eso, por sólo escuchar a María no podía saber si estaba embarazada…estamos hablando de Juan, bebé, bueno feto todavía.
Cuando María llega Juan “ve” en el espíritu a Jesús y se alborota y no sólo eso, sino que Elisabet en ese momento es llena del Espíritu Santo. Hay quienes dicen que cuando recibes a Cristo en tu corazón en ese momento recibes al Espíritu Santo y que no puede ser eso de recibir “mas del Espírtu Santo” o “Ser lleno del Espíritu Santo” porque argumentan que no puedes estar a medias ni vacío si ya recibiste a Cristo en tu corazón, en parte creo que tienen razón, in embargo yo si creo que hay momentos donde el Espíritu Santo se presenta y se manifiesta de una manera peculiar y poderosa. Algo pasa en el hombre, en el templo de Dios que se llena de El.
Es como una sobredósis de Él. Esto es algo que le pasó a Elisabet y profetizó de inmediato.
Ahora bien vemos que Tanto Juan como Jesús ya eran seres humanos aún desde el vientre de su madre. Nosotros no podemos aceptar el aborto por la sencilla pero valiosa razón de que un feto ya es un ser humano. Tiene espíritu. Siempre que hablo de esto me quedo con la inquietud acerca de lo que estamos haciendo para frenar el aborto.
Porque no se debe quedar sólo en una enseñanza bonita y conmovedora, debemos llevarlo al terreno de la acción, yo creo que ya es tiempo de hacer más labor a favor de lo que tú y yo creemos, nadie más lo va a hacer, sólo tu y yo. Es tiempo de dar el primer paso.
Armando Carrasco Z
Lucas 1:39-44
Mmmm las mujeres, las mujeres que no pueden esperar a dar noticias, María se fue corriendo a ver a Elisabet, María ya sabía que estaba embarazada, ella ya conocía la noticia, lo que quería era disfrutar de la felicidad de Elisabet.
Pero cúal sería su sopresa cuando su parienta la recibe con una profecía, al momento de escucharla supo por el Espíritu que María estaba embarazada y supo que el fruto del vientre era de nuestro Señor. Esto es impresionante. Sin embargo en esto párrafos quiero enfocarme a otra cosa.
Yo sé que lo que voy a presentar a continuación no tiene un argumento científico, es 100% espirirtual, y los que somos hijos lo entenderemos. Y eso es lo que quiero.
Cuando empezó en los Estados Unidos la campaña a favor del aborto, uno de los argumentos que presentaron es que un feto, no es una persona hasta que esté completamente formado.
Ellos dicen que mientras no esté formado al 100% no es una persona y por lo cuál no hay culpabilidad de muerte o asesinato.
Hay muchos estudios donde verifican que un feto ya “siente” y manifiesta signos de vida, signos como el dolor y la alegría. Inclusive en el versículo 44 vemos cómo dice que la criatura saltó de alegría. Pero lo que vemos en este pasaje es aún más contundente. Cuando un óvulo es fecundado, en ese momento, se crea un ser humano.
Desde ese momento ese feto que está en el vientre de su madre tiene su propio espíritu. Podemos ver en el versículo 41 que cuando “…oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre…” Juanito oyó, escuchó la voz de María, y se albortó todo, yo me atrevería a decir que vió en el espíritu a Jesús.
Porque el sólo hecho de oír a María no podía representar que supiera quién era el bebé de María, bueno más que eso, por sólo escuchar a María no podía saber si estaba embarazada…estamos hablando de Juan, bebé, bueno feto todavía.
Cuando María llega Juan “ve” en el espíritu a Jesús y se alborota y no sólo eso, sino que Elisabet en ese momento es llena del Espíritu Santo. Hay quienes dicen que cuando recibes a Cristo en tu corazón en ese momento recibes al Espíritu Santo y que no puede ser eso de recibir “mas del Espírtu Santo” o “Ser lleno del Espíritu Santo” porque argumentan que no puedes estar a medias ni vacío si ya recibiste a Cristo en tu corazón, en parte creo que tienen razón, in embargo yo si creo que hay momentos donde el Espíritu Santo se presenta y se manifiesta de una manera peculiar y poderosa. Algo pasa en el hombre, en el templo de Dios que se llena de El.
Es como una sobredósis de Él. Esto es algo que le pasó a Elisabet y profetizó de inmediato.
Ahora bien vemos que Tanto Juan como Jesús ya eran seres humanos aún desde el vientre de su madre. Nosotros no podemos aceptar el aborto por la sencilla pero valiosa razón de que un feto ya es un ser humano. Tiene espíritu. Siempre que hablo de esto me quedo con la inquietud acerca de lo que estamos haciendo para frenar el aborto.
Porque no se debe quedar sólo en una enseñanza bonita y conmovedora, debemos llevarlo al terreno de la acción, yo creo que ya es tiempo de hacer más labor a favor de lo que tú y yo creemos, nadie más lo va a hacer, sólo tu y yo. Es tiempo de dar el primer paso.
Armando Carrasco Z
jueves, 18 de octubre de 2007
No hay nada imposible para Dios Lucas 1:36-38
"Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril;porque nada hay imposible para Dios. Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo confrme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia."
Lucas 1:36-38
Mmmm….aquí hay algo muy interesante. Actualmente hay unas personas que están invitando a la gente que aprenda a hablar con “su angel”, específicamente con su angel de la guarda y después, que aprendan a comunicarse con otros ángeles. Aqui hay un riesgo altísimo de entablar conversaciones con ángeles, el riesgo es que no precisamente sean ángeles de Dios. Tenemos que entender que Dios envío a Gabriel con un mensaje muy claro para María, es muy diferente cuando Dios te manda un ángel para darte un recado a que tú andes buscando ángeles para hablar con ellos.
Ahora que tenemos línea directa con Dios a través de Jesucristo no necesitamos de ningún intermediario para poder hablar con Dios. Ni necesitamos hacernos amigos de los ángeles, ellos están al servicio de Dios y nos ayudan inumerables veces a lo largo de nuestra vida, es más, creo que cuando revisemos nuestra vida veremos cuántas veces hubo ángeles ayudándonos y muchas veces sin ni siquiera darnos cuenta.
Ahora bien, de esta charla que tuvo María con Gabriel podemos sacar algunos principios que se aplican a los diálogos que debemos tener con Dios. Es muy curioso pero cuando mantienes verdaderamente una relación con Dios, no un rezo disfrazado de oración sino cuando verdaderamente oyes lo que Él dice y le contestas y Él te responde y se hace el diálogo, muchas ocasiones Dios te revela algunos asuntos de otras vidas. Y con mucha precisión. Pero hay que tener cuidado de lo que hacemos con esa información. No la recibimos para que andemos de chismosos ni para proclamar que tenemos las grandes revelaciones de Dios, lo que realmente Dios está haciendo es involucrarte con su obra y que participes con Él. Quiere compartir lo que hay en su corazón y quiere compartir sus planes contigo, por lo que es muy importante cómo reacciones ante esa información que recibes.
En le versículo 37 dice porque nada hay imposible para Dios. ¿te imaginas lo que sintió María de saber que le daría la noticia a alguien que también anehelaba un hijo? No hay nada imposible para Dios, la próxima vez que tengas frente a ti algún asunto imposible, entonces es tiempo de echar mano de la vida eterna y pedirle a nuestro Dios de los imposibles que actue, confia en su poder, confía que Él está por ti y no contra tí. Confía al 100% en que no hay nada imposible para Dios.
María cierra el diálogo entregándose completamente a Dios, declarándose sierva de Dios y le dice hágase conforme a tu palabra, no le dijo; “tus planes están bien, pero porqué no cambiamos un poquito…” tampoco le pidió algo a cambio, siplemente le dijo hágase conforme a tu palabra. Yo creo que Dios escucha nuestras sugerencias y muchas veces las acepta, pero hay ocasiones donde sólo cabe el “Dios aquí estoy, hágase conforme a tu voluntad.”
Armando Carrasco Z.
Lucas 1:36-38
Mmmm….aquí hay algo muy interesante. Actualmente hay unas personas que están invitando a la gente que aprenda a hablar con “su angel”, específicamente con su angel de la guarda y después, que aprendan a comunicarse con otros ángeles. Aqui hay un riesgo altísimo de entablar conversaciones con ángeles, el riesgo es que no precisamente sean ángeles de Dios. Tenemos que entender que Dios envío a Gabriel con un mensaje muy claro para María, es muy diferente cuando Dios te manda un ángel para darte un recado a que tú andes buscando ángeles para hablar con ellos.
Ahora que tenemos línea directa con Dios a través de Jesucristo no necesitamos de ningún intermediario para poder hablar con Dios. Ni necesitamos hacernos amigos de los ángeles, ellos están al servicio de Dios y nos ayudan inumerables veces a lo largo de nuestra vida, es más, creo que cuando revisemos nuestra vida veremos cuántas veces hubo ángeles ayudándonos y muchas veces sin ni siquiera darnos cuenta.
Ahora bien, de esta charla que tuvo María con Gabriel podemos sacar algunos principios que se aplican a los diálogos que debemos tener con Dios. Es muy curioso pero cuando mantienes verdaderamente una relación con Dios, no un rezo disfrazado de oración sino cuando verdaderamente oyes lo que Él dice y le contestas y Él te responde y se hace el diálogo, muchas ocasiones Dios te revela algunos asuntos de otras vidas. Y con mucha precisión. Pero hay que tener cuidado de lo que hacemos con esa información. No la recibimos para que andemos de chismosos ni para proclamar que tenemos las grandes revelaciones de Dios, lo que realmente Dios está haciendo es involucrarte con su obra y que participes con Él. Quiere compartir lo que hay en su corazón y quiere compartir sus planes contigo, por lo que es muy importante cómo reacciones ante esa información que recibes.
En le versículo 37 dice porque nada hay imposible para Dios. ¿te imaginas lo que sintió María de saber que le daría la noticia a alguien que también anehelaba un hijo? No hay nada imposible para Dios, la próxima vez que tengas frente a ti algún asunto imposible, entonces es tiempo de echar mano de la vida eterna y pedirle a nuestro Dios de los imposibles que actue, confia en su poder, confía que Él está por ti y no contra tí. Confía al 100% en que no hay nada imposible para Dios.
María cierra el diálogo entregándose completamente a Dios, declarándose sierva de Dios y le dice hágase conforme a tu palabra, no le dijo; “tus planes están bien, pero porqué no cambiamos un poquito…” tampoco le pidió algo a cambio, siplemente le dijo hágase conforme a tu palabra. Yo creo que Dios escucha nuestras sugerencias y muchas veces las acepta, pero hay ocasiones donde sólo cabe el “Dios aquí estoy, hágase conforme a tu voluntad.”
Armando Carrasco Z.
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