lunes, 30 de marzo de 2009

Matarlo a como de lugar. Lucas 4:29-30

“y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada la ciudad de ellos, para despeñarle. Más Él pasó por en medio de ellos y se fue.” Lucas 4:29-30

Aquí hay una enseñanza que puede servirnos de guía. Muchas veces el hombre enojado trata de matar a su enemigo abiertamente con un arma o con lo que sea pero abiertamente, pero otras veces tratan de matarte llevándote a lo más alto. Porque saben que de una caída alta es muy difícil que te levantes, en este pasaje la gente quería matar a Jesús físicamente, pero podemos aprender de este pasaje que muchas veces la gente te quiere llevar a la cima sólo para ver cómo te caes.

La ira siempre se manifiesta de varias maneras, una de ellas es que la persona enojada quiere ver el motivo de su enojo desecho y qué mejor que despeñado.

Una forma de llevarte a “la cumbre” es la alabanza, cuando una persona te alaba y te alaba con mucha insistencia, casi es seguro que sus motivos están equivocados, porque es muy obvio pero aún así habemos muchos que no nos damos cuenta y empezamos a creer que efectivamente somos los mejores y que estamos en lo más alto de nuestra carrera. Y dice la Biblia que después de la soberbia viene la caída. El que se enaltece será humillado. Y eso el enemigo lo sabe muy bien.

Y de eso quiero hablar cuando me refiero del enemigo, muchas veces la gente actúa queriendo llevarnos a una cumbre para vernos caer. Pero del que debemos tener cuidado es del enemigo que con sutilezas hará que se “nos suban los humos” para que el orgullo y la soberbia sean sembrado y que cuando menos lo esperemos se produzca una caída.

Un punto importante para analizar es que lo primero que hace es “sacarte de la ciudad” que podemos interpretar como del lugar seguro donde tienes tus familiares y amigos que te pueden ayudar, que sales de los límites que te protegen por naturaleza. Es tanto tu orgullo que no te das cuenta que te están aislando y llevándote lejos de la ciudad, te deslumbra “la cumbre” y sigues caminando.

El propósito final de llevarte a “la cumbre” es para despeñarte. Cuando estés en lo más alto basta con un pequeño empujón para tirarte.

Quiero hacer un a aclaración, los principios que estamos hablando aquí del despeñadero no tienen nada que ver con la actitud perfecta de nuestro Señor Jesucristo. Porque el no fue llevado a una cumbre “mental” o interna en las emociones, a Él lo querían matar físicamente, estoy aprovechando el punto donde vemos un proceso que utiliza el enemigo para hacernos caer a nosotros.

Aclarado este punto estudiemos la parte final del pasaje, dice la Biblia que Jesús “…pasó en medio de ellos y se fue”. Jesús estaba libre de toda presión, tanto que pudo pasar en medio de ellos y salir de esa situación.

Y de este pasaje vamos a aprender algo; la gente estaba presionando a Jesús para caminar a la cumbre para despeñarlo, puedo ver que la gente camina rumbo a la cumbre de frente y de repente Jesús camina enfrentándolo y pasa en medio de ellos. Eso es lo que debemos aprender, cuando tenemos una presión muy fuerte de algún enemigo que quiera llevarnos al despeñadero, debemos enfrentarlo, no tiene la fuerza sobre nosotros y podemos pasar en medio de ellos. La presión, sea cual sea siempre te empuja, y la mejor forma de deshacerte de ella es enfrentándola.

lunes, 16 de marzo de 2009

Mantente a raya. Lucas 4:27-30

“Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo; pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio. Al oír estas cosas, todos en la sinagoga se llenaron de ira; y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada la ciudad de ellos, para despeñarle. Más Él pasó por en medio de ellos y se fue.” Lucas 4:27-30

Aquí vemos cómo continua la enseñanza del texto que estudiamos anteriormente. Jesús está en la sinagoga y les está enseñando que hay algunas personas que son elegidas por parte de Dios para hacerles algún milagro. En su soberanía, Dios el Padre selecciona y elige a algunos, pero dice en el pasaje que todos se llenaron de ira. No dice que los escribas o sacerdotes, dice que todos. Les enojó lo que Jesús les estaba diciendo al grado que quisieron matarlo.

Yo en lo particular creo que ya habían llegado al punto de creer que ellos eran los merecedores de las bondades de Dios sólo por su linaje de Abraham, confiaban mucho en que eran descendientes de Abraham y creían que por sólo ese hecho eran merecedores de todas las bondades de Dios, entonces cuando Jesús les habla de la gracia, soberanía y elección de Dios, se llenan de ira y tratan de matarlo.

Lo curioso de este caso es que los israelitas no tenían que haberse enojado porque ellos fueron escogidos, dentro de todos los pueblos de la Tierra ellos fueron elegidos, le enseñanza de Jesús debió de darles gusto y sentirse agradecidos pero en su corazón ya había otras cosas y lo externaron tratando de matarlo.

Lo más tremendo de esto es que sigue sucediendo en la actualidad, muchos creen que porque pertenecen a una determinada congregación, o porque son miembros de una iglesia, o porque está dentro del mover más fresco de Dios ya son merecedores de las bondades de Dios. Y cuando alguien les habla de la soberanía, de la gracia y de la elección de Dios para alguna personas, se llenan de ira.

Alguien ha dicho que las personas religiosas están dispuestas a matar por defender lo que creen, pero que los que son realmente guiados por Dios, están dispuestos a dar su vida por lo que creen. Gran diferencia. Unos son los perseguidores y otros los perseguidos, así ha sido siempre, el hijo de la esclava persigue al hijo de la libre. Siempre ha sido así.

Por eso, en el estudio anterior enfatizamos porqué debemos comprender que Dios es infinitamente superior a nosotros, porque algunas veces empezamos a creer que lo podemos todo y que podemos entender a Dios de manera cabal y que aún sus hechos podemos darles explicación, haciendo a un lado toda humildad. Con el tiempo dejamos de ser agradecidos y más tarde surge la soberbia y después la caída. Y cuando alguien habla de la gracia, de lo sobrenatural, del poder, de soberanía y de tantas cosas que no podemos entender y explicar al cien por ciento, entonces surge la ira.

Un buen consejo para mantenernos siempre “ a raya” es reconocer que sólo Dios es Dios y siempre dar las gracias por todo lo que os da, ser agradecidos es un hábito que nos mantiene sensibles a lo que verdaderamente somos. Dependemos totalmente de Él. Somos muy frágiles, el nos sostiene y mantiene. Nuestra vida depende de Él.

Una buena prueba para conocer el estado de nuestro corazón es ver cómo reacciona cuando alguien nos habla de la gracia, de la soberanía, del poder de Dios. Dependiendo de nuestra reacción es como debemos actuar. Si surge una especie de ira, empecemos por dar las gracias por todo lo que recibimos.

Amigo, amiga. No hay nada más hermoso que poder descansar en Dios, sabiendo que sólo Él es Dios y que nuestra vida depende de Él, y que no por no entender muchas de sus cosas nos hace menos espirituales, el nos ama siempre, pase lo que pase, su amor es eterno e inmutable. Dios te ama.

Armando Carrasco Z.

lunes, 9 de marzo de 2009

Dios es Dios siempre. Lucas 4:26-26

“Y en verdad os digo que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en toda la tierra. Pero a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta de Sidón.” Lucas 4:25-26

Todos los hombres tenemos una manía de querer encontrar explicación para todas las cosas que hace Dios. Cuando sucede algo malo decimos “fue el diablo” o “fue por su pecado” y cuando sucede algo bueno “Dios lo ama mucho” y cosas por el estilo lo cierto es que a veces nos topamos con cosas que no podemos explicar. Y no debemos frustrarnos por eso, debemos entender que Dios sabe todas las cosas y que Él tiene todo bajo control y que muchas cosas no podemos entenderlas.

El caso donde debemos tener cuidado es en hacer formatos para dar respuesta a todo. Esto es imposible. No podemos emitir juicios a la ligera, Hay cosas que simplemente suceden y no tenemos que encontrar “a la fuerza” una explicación. Debemos ser humildes y reconocer nuestros límites humanos que nos delimitan en nuestro entendimiento.

En este pasaje vemos que había muchas viudas en el momento de la necesidad pero sólo a una se le mandó la ayuda de Elías. Ojo dice la ayuda de Elías, tal vez las otras viudas recibieron ayuda de otra manera y seguro algunas no recibieron ayuda. ¿Porqué? No lo sabemos y no podemos entenderlo. Este es el caso para darnos cuenta de que nuestra capacidad humana es demasiado limitada. Sólo Dios es Dios y sólo Él sabe lo que hace y lo que sucede.

En tiempos cuando se “cierra el cielo” podemos estar en dos partes, en un momento dado que Dios nos envíe nuestro “Elías” pero también nos puede tocar estar del lado donde “Elías” no llega nunca.

En este caso Elías representa la parte milagrosa del profeta porque cuando visitó a la viuda le produjo un milagro, por lo que podemos interpretar las líneas de la siguiente manera, a veces cuando el “cielo está cerrado” recibimos la ayuda de Dios por medio de un milagro. Pero a veces no. a veces tenemos que sudar “la gota gorda” trabajando horas extras, o tenemos que pagar medicinas caras o recurrir a la cirugia. No entendemos porqué pero así sucede y no por esto Dios deja de ser Dios ni por esto dejamos de ser sus hijos.

Ahora bien también sucede cuando todo pinta bien, cuando todo va de maravilla, se nos hace fácil entender y curiosamente cuando sucede algo así creemos que suceden las cosas bien porque "somos buenos" o porque hicimos una "gran obra" o porque ya somos cristianos maduros. Pero también aquí estamos equivocados, porque muchas cosas que recibimos de Él sino es que todas, las recibimos por pura gracia. No mereces lo que recibes pero aún así Dios te la da.

En ambos casos debemos ser centrados y balanceados en nuestros comentarios. Si un día le muestras tu camioneta nueva a tus amigos y les dices “Mira cómo me ama Dios” en ese momento estás poniendo una carga pesadísima en ellos porque la pregunta inmediata es “Entonces…como yo no tengo camioneta del año ¿Dios no me ama tanto?” Y empiezan a surgir un montón de dudas. Dios te ama tanto te de un coche del año o no, Dios te ama tanto te sane por milagro o por cirugía. El amor de Dios es inmutable. No lo hace cambiar por lo que te de, ni lo que recibes es una muestra de la cantidad que te ama Dios.

Es por fe que estamos de pie delante de Dios creyendo que Él es Dios y que sabe lo que hace. No vamos a entender todas las cosas que nos suceden en la vida pero de una cosa estamos seguros que Dios es Dios. Lo mejor que podemos hacer ante cualquier situación es ser agradecidos.

Armando Carrasco Z.

lunes, 2 de marzo de 2009

Dios sí nos conoce. Lucas 4:23-24

“El les dijo: Sin duda me diréis este refrán: Médico, cúrate a ti mismo; de tantas cosas que hemos oído que se han hecho en Capernaum, haz también aquí en tu tierra. Y añadió: De cierto os digo, que ningún profeta es acepto en su propia tierra.” Lucas 4:23 y 24

Una de las cosas que mas han impactado de Jesús es el conocimiento que tenía del corazón de los hombres. Yo casi podría aseverar que toda su enseñanza fue basada en ese conocimiento. El conocía exactamente la condición del hombre y su forma de actuar y de pensar.

Y han pasado los años y esa misma condición persiste. Cuando nosotros en la actualidad queremos hacer algo, Dios ya lo sabe. El conoce de una manera precisa la forma en cómo pensamos y cómo actuamos, de hecho el no se espanta por lo que hacemos, así se lo peor del mundo, el no se espanta. Lo mas impactante de todo esto es que no sólo conoce al hombre y sus intenciones reales, sino que al hacerse hombre sabe también en carne propia. Por eso es que podemos confiar en que podemos salir adelante en cualquier situación que tengamos enfrente. Son dos promesas poderosísimas dadas en función a que Él sabe la condición del hombre; una que no pasaremos por una tentación que no podamos vencer y dos que siempre nos dará la salida.

En este pasaje nos damos cuenta que los hombres iban a reprocharle muchas cosas, el mensaje de esta parte nos lleva a pensar cuando sus hermanos en la carne dudaron de Él, pero también nos lleva a cuando Jesús estaba en la cruz donde la misma gente que algún día lo apoyó cuando lo ve en la cruz empieza a reprocharle para que el mismo se salve y se baje de la cruz. Él lo sabía y por eso se los dice casi en el inicio de su ministerio. Él sabía lo que iba a pasar. Y aún así decide dar su vida por todos, es algo que en nuestra limitada mente humana no puede caber, y es una muestra de su gran amor inmutable a pesar de nuestros actos.

Y eso mismo sucede actualmente, ningún profeta es acepto en su tierra. Sucede muy a menudo que los “grandes hombres de Dios” tienen familia cercana, tienen gente que los conoce desde niños, que saben cómo son en la vida diaria. Y les cuesta trabajo aceptar que han sido llamados y escogidos y constituidos por Dios. Cuando ven a unos de estos hombres recuerdan todo lo que han visto de ellos. Por eso la pregunta que estudiamos en el mensaje pasado. ¿es éste el hijo de José? Porque lo han visto tantas veces y de manera natural que ahora les cuesta trabajo pensar en el profeta como un santo, en su extensión completa de la palabra… un “apartado para Dios”. Esto nos sucede porque queremos ver que los santos elegidos los escogen por sus obras, queremos que sean sus obras las que los lleven a la santidad y servicio a Dios. Y no es así, Dios nos elige por pura Gracia. Por su santa voluntad.

Si tu papá que te vio nacer y conoce todos tus defectos de repente le llegan noticias del “gran hombre de Dios” que es su hijo pues su primer reacción es de poner en tela de juicio ese tipo de comentarios porque se le viene a la mente todos sus pequeños defectos que la demás gente no conoce. Ahora bien esto es algo natural, algo que nos sucede a todos. Lo que deberíamos hacer es entrenarnos para poder asimilar más cabalmente lo que significa la gracia. Y cuando veamos a un constituido por Dios no lo desechemos y podamos aceptarle confiando en la gracia divina.

Dicen que detrás de un gran hombre hay una mujer sorprendida. Y es cierto. Porque ella lo ve todo el día lo conoce en todas las facetas de la vida y no sólo en las que se luce públicamente. La gente que nos rodea es la primera que nos conoce de principio a fin.

Así que si tu esposa un día es elegida y constituida apóstol o profeta (sólo por poner un oficio) no vayas a cometer el error de emitir el primer juicio natural de no aceptarla. Mejor ora y acierta apoyándola en todo lo que necesite para cumplir su propósito.

Armando Carrasco Z.

lunes, 23 de febrero de 2009

Palabras del Cielo. Lucas 4:22

“Y todos daban buen testimonio de él, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían ¿no es éste el hijo de José?” Lucas 4:22

Aquí vemos varias cosas muy interesantes, en primer lugar nos damos cuenta que todos daban buen testimonio de Jesús. El fue un hombre bien portado y con una gracia sobrenatural. Creo que todos sabemos que es imposible caerle bien a todos. Claro que estamos en el contexto histórico de los inicios de la vida pública de Cristo. Más adelante las envidias y el poco entendimiento generarían enemigos a Jesús. En el libro de Eclesiastés dice que toda obra de excelencia despierta envidias y Cristo era una muestra de la excelencia de Dios.

Y Él jamás dio mal testimonio, fue la envidia la que provocó que lo persiguieran pero siempre dio muy buen testimonio, de hecho creo que es algo que todos los cristianos deberíamos esforzarnos. Tener un buen testimonio delante de todos es una gran ayuda y una excelente herramienta para poder extender el Reino de manera eficaz. Cuando entiendes que tu naturaleza divina te permite tener buen testimonio se hace más fácil llevarlo.

Pero también vemos que estaban maravillados por las palabras de gracia que salían de su boca. Lo que él hablaba venía directamente del cielo, y empezaban a darse cuenta de que estaba hablando con gracia divina. Es impresionante pero el Reino se mueve con palabras, específicamente con palabras creativas. NO con palabras adornadas, sino con palabras que vienen del cielo dichas de manera inteligente. Frases inteligentes son las que mueven el Reino. La Palabra es el motor que mueve el Reino.

Ahora, esto ponía a la gente en una situación incómoda, porque estaban acostumbrados a que las “cosas de Dios” las hablaran los “escribas” y los religiosos. Y de repente ven que un hombre “común y corriente” (en apariencia, porque realmente era Dios) hablaba cosas de Dios y de manera impactante. Y por eso se hacían esta pregunta “¿No es éste el hijo de José?”

Lo curioso es que han pasado más de dos mil años y esto todavía sigue aconteciendo. Cuando el Espíritu Santo visita a una persona y la cambia y empieza a hablar con poder y empieza a impactar a la gente, la primer pregunta que se hace la gente es “¿No es éste nuestro vecino?” “¿No es éste el chofer?” “¿no es éste el hijo de Fulanito?” no podemos creer que Dios usa a las personas.

Siempre queremos ver que las cosas de Dios las hablen “los profesionales” queremos ver a hombres súper elegidos con una aureola para poder ver el poder de Dios y escuchar sus palabras de gracia. Y cuando un hombre común y corriente se levanta, simplemente no podemos creerlo.

Estamos viviendo un tiempo muy especial de parte de Dios en el cual se están levantado personas ungidas por el Espíritu Santo por todos lados del mundo y están haciendo cosas que van a revolucionar la forma en que vemos a la “Iglesia”, principalmente están quitando en la práctica todo sistema sacerdotal, donde implique a un “profesional que atienda las cosas de Dios” por que después de lo que hizo Jesús por nosotros, las cosas de Dios las tenemos que abordar todos, todos podemos entrar al lugar santísimo y llevar no sólo una relación personal con Dios, sino un compromiso con Él.

Busca a Dios, deja que Él te llene y te hable esas palabras de gracia que tiene para el mundo, compártelas y empieza a escuchar por todos lados…” ¿No es éste un hombre común y corriente como para que hable con ese poder?”

Armando Carrasco Z.

martes, 17 de febrero de 2009

¡Bibliazo! Lucas 4:20-22

“Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó a decirle: Hoy se ha cumplido esta escritura delante de vosotros.” Lucas 4:20 y 22

Este pasaje se ha usado para un sin fin de situaciones, por ejemplo muchos han basado este pasaje para avalar la búsqueda de guianza divina “ruletando” la Biblia, en otras palabras, abrir la Biblia al azar y ver dónde se abrió para ver qué está hablando Dios. Pero quiero aclarar algo, creo que puede darse el caso en que Dios te hable por que abres la Biblia y donde pones tus ojos hay un mensaje claro y rehma para ti. A mi me ha pasado, no una vez sino muchas veces, pero es muy diferente a cuando usas esa “técnica” para escuchar la voz de Dios. Que tomas la Biblia, oras cierras los ojos y la abres… y eso lo haces mecánicamente. Y por una simple razón creo que no es conveniente hacer esto, si Dios lo permitiera, sería un obstáculo en tu desarrollo como cristiano. Porque lo que Dios quiere es que aprendas a escucharlo a Él en una relación íntima, y no en una “ruleta” de la suerte bíblica.

A muchos se les ha quitado esta costumbre cuando abren la Biblia y leen o una serie de maldiciones o una serie de nombres y nombres y nombres que no dicen nada. Si “sale” algo feo… no fue Dios el que habló y si sale algo bonito… lo toman como promesa. Dios quiere que tengas una relación viva con él más que una mecánica para escuchar Su voz.

Sin embargo, aclaro que sí es posible que Dios use esta forma para hablarnos, este pasaje es un ejemplo, porque aunque dice que halló el pasaje, que implica buscarlo, dice que se le dio el libro del profeta Isaías, y de eso no tenía control, y sucede que el libro que le dan habla de él y de lo que iba a hacer en la Tierra. Es impresionante, la exactitud de los hechos, milimétricamente exacto.

Dice la Biblia que todos pusieron los ojos en él. Imagínate el suceso, todos en silencio, reconociendo en sus corazones que algo estaba pasando, que no era un día común y corriente, que algo se estaba gestando, se daban cuenta en su espíritu que estaban escuchando la voz de Dios. Mostrando a Cristo, y mostrando sus planes. Simplemente se quedaron callados y todos pusieron sus ojos en él.

Y como todos lo estaban viendo, simplemente les dijo que ese día se cumplía esa escritura delante de ellos. Me gusta imaginármelo, porque ellos se daban cuenta de que Dios estaba en medio de ellos, tal vez no podían entenderlo con su mente, pero su espíritu se estaba dando cuenta.

Hoy en día sucede en algunas reuniones, cuando sabes de que sabes que Dios está en medio. Que te das cuenta que Dios está presente allí, no hablo de su omnipresencia, ni de estar seguro por fe, hablo de que se manifiesta su presencia en un lugar determinado a una determinada hora.

En otra ocasión hablaremos de manifestaciones de la presencia de Dios, pero hoy me refiero a cuando Dios habla y sabemos en el espíritu de que es Él hablando. Y lo curioso es que todo el auditorio se da cuenta y sucede lo de este pasaje, que ponemos los ojos en Él. De hecho creo que esto es una buena directriz, cuando tus ojos los pones en Él, ni dudarlo…es Dios quien está presente, cuando pones los ojos en el predicador…es sólo una emoción humana.

No hagamos a un lado algunas formas en las que nos habla Dios, pero tampoco hagamos técnicas o mecánicas para escuchar su voz, lo importante de todo esto es que aprendamos a llevar una relación viva con Dios. Después de todo el sigue vivo y le fascina presentarse en medio de los creyentes.

Armando Carrasco Z

martes, 10 de febrero de 2009

Ungido y enviado. Lucas 4:16-19

“Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor.” Lucas 4:16-19

La otra parte que debemos estudiar de este pasaje es lo que dice del Espíritu Santo, dice que “…me ha ungido…” y también dice “…me ha enviado…” Dice que el Espíritu Santo lo ungió y lo envió. Esto nos presenta un claro panorama de los propósitos de la unción.

No dice en este pasaje que fue ungido por el Espíritu Santo para regocijo personal, sino que tenía un propósito bien definido. Es necesario entenderlo porque creo que cada vez más vamos a caminar ungidos del Espíritu Santo. No será como en los congresos de “Unción y Milagros” donde sólo se pide la unción para el momento y ya. Veremos que esa unción viene sobre personas para un propósito bien definido.

Esta unción no precisamente la vas a “cachar” en un congreso, sino en tu casa, en un estudio bíblico, en el lugar que menos te imagines, pero una cosa es segura, tú vas a saber lo que está pasando. Y debes saber para qué está pasando. Debes ir a lo que Dios te lleve, puede ser para predicar, para sanar o para liberar.

Algo que debemos tomar en cuenta que esta unción está acompañada de la Palabra. No es evento aislado, sino que proviene de la Palabra. Cuando Jesús fue ungido estaba leyendo precisamente el libro de Isaías. El pasaje que mostró la vida de Jesús en la Tierra.

No podemos conformarnos sólo con sentir bonito. Es necesario que acompañemos de la Palabra la unción del Espíritu Santo. Muchas personas se han desviado por seguir sólo la unción. La unción tiene mucho poder. Mal usado puede perjudicarnos.

Cuando me refiero a la Palabra no sólo me refiero a respaldar lo que vemos con lo que dice la Biblia, sino me refiero a poner en práctica la Palabra, poner a trabajarla en nuestras vidas para que produzca un carácter refinado en nosotros. Que pueda verse Cristo en nosotros.

Cuando podemos basar la unción en la Palabra tendremos en nuestras manos un poder para predicar, sanar y liberar como ni siquiera lo imaginamos. Hay mucha gente que está persiguiendo la unción. Hay mucha gente que está persiguiendo las señales, pero se está olvidando del poder de la Palabra. Y los resultados o son desastrosos o simplemente no sucede nada eterno, sin o sólo obras que no van a trascender.

La palabra clave de todo esto es destino porque cuando tu búsqueda de unción y llenura del Espíritu Santo está basada en la Palabra, te vas a encontrar con tu destino. Serás ungido y lleno del Espíritu Santo para que cumplas con tu destino. Una cosa es saber cuál es nuestro destino y otra es estar capacitado para alcanzarlo.

Por eso es importante buscar la unción y la llenura del Espíritu Santo. Porque te da el poder para alcanzar tu destino. No sólo sabes lo que tienes que hacer, sino que lo puedes hacer. Busca la unción, busca la llenura del Espíritu Santo, pero no para pasarla bien en una reunión, búscala porque sabes de que sabes que tienes un propósito en esta Tierra y quieres cumplirlo. Está al alcance de tu mano. Sé lleno ahora del Espíritu Santo y recibe la unción que necesitas. Ahora.

Armando Carrasco Z.