martes, 3 de febrero de 2009

Buenas nuevas. Lucas 4:16-19

“Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor.” Lucas 4:16-19

Creo que este pasaje resume la obra que vino a hacer Jesús a la tierra y nos marca un parámetro seguro de lo que debemos perseguir en nuestras vidas. Nosotros debemos ser embajadores de su Reino y como tales es necesario que donde lo presentemos se manifieste en estas áreas.

Sin embargo empieza con una aseveración tremenda, dice “ El Espíritu del Señor está sobre mi” no dice en mi, no dice “desde el cielo” dice sobre mi. Y eso nos da un panorama de lo que puede suceder en una persona. Cuando tu naces de nuevo, te conviertes en templo del Espíritu Santo, y Dios mora en ti, pero la Biblia hace una clara diferencia cuando habla de “está sobre mi” o cuando dice “llenos del Espíritu Santo” y aquí vemos en este pasaje importantísimo que dice “Sobre mi”. y no sólo eso sino que dice que lo ha ungido. Lo mismo. Debemos entender que es muy diferente una persona que ha creído a una persona que ha sido llena del Espíritu Santo o que ha sido ungida por el Espíritu Santo.

Ahora bien empecemos con las cosas que vino a hacer en la Tierra. Como punto número uno dice que vino a dar nuevas buenas a los pobres. Los pobres viven todos los días de su vida con una desesperanza que los agobia. Tener hambre, frío y desesperanza, acaba a cualquier persona, y Dios siempre ha estado al pendiente de los pobres. Y lo primero que dice es que vino a hacer fue a darles buenas noticias.

Después dice que vino a sanar a los quebrantados de corazón, creo que todos nos hemos dado cuenta de cuánta gente tiene el corazón triturado. Por miles de razones, pero tienen un corazón quebrantado. Algunos por enfermedad, otros por heridas en el alma, o por tantas cosas, pero hay muchos que tienen el corazón roto. Y vivir así es llevar una carga muy pesada. Cabe mencionar que dice sanar a los quebrantados de corazón, por lo que podemos ver que es una especie de enfermedad, la cual sólo Cristo puede sanar, muchas veces sólo el puede ver los corazones, y donde parece que no hay nada “enfermo” Dios lo ve y lo sana. El corazón es algo muy íntimo y privado pero Dios nos conoce a fondo.

El siguiente punto dice que a proclamar libertad a los cautivos. Creo que no hay nada más frustrante que ser cautivo. Y todos sabemos que no necesitamos estar en una cárcel para estar presos, algunos están presos en sus vicios, otros en actos inmorales, otros en sus temores, pero la buena noticia es que Jesús vino a pregonar su libertad.

Después dice “y vista a los ciegos” aquí se refiere a los ciegos en lo natural, y ciegos en lo espiritual, en lo natural Dios puede hacer un milagro y en lo espiritual puede abrirles los ojos para que puedan ver la verdad. La vista tiene un significado muy importante por que por nuestros ojos podemos ver el camino en el que andamos. Muchas veces por nuestra ceguera andamos en caminos equivocados.

Y también dice “y poner en libertad a los oprimidos” Los oprimidos no precisamente son los pobres, no precisamente son los enfermos, sino aquellas personas que están aplastadas emocionalmente. Y están afectados en todas las áreas de la vida. Sus vidas han sido reducidas a polvo. Viven todo el tiempo en un temor continuo. Y hay muchos así que están oprimidos por el trabajo, por la competencia, por el engaño.

Y cierra con la frase de “predicar el año agradable del Señor”. Por fin había llegado el día en que el hombre tendría la oportunidad de reestablecer su relación con Dios. Empezaba el camino de la cruz. Y eso para Dios eran muy buenas noticias.

Armando Carrasco Z.